Columnistas

Cuando los presidentes se creen dioses

Existen líderes honestamente convencidos de que encarnan a la nación y de que, sin ellos, el Estado colapsaría. Por eso, piensan que cualquier crítica constituye una agresión contra el interés general

Rey desnudo frente al espejo. Cuando nadie contradice al líder, este acaba creyendo que nunca se equivoca. Fábula del traje nuevo del emperador: se requiere de alguien con coraje para decirle que no es infalible y que su mente está desnuda de buenas ideas.
Rey desnudo frente al espejo. Cuando nadie contradice al líder, este acaba creyendo que nunca se equivoca. Fábula del traje nuevo del emperador: se requiere de alguien con coraje para decirle que no es infalible y que su mente está desnuda de buenas ideas. Shutterstock
Rey desnudo frente al espejo. Cuando nadie contradice al líder, este acaba creyendo que nunca se equivoca. Fábula del traje nuevo del emperador: se requiere de alguien con coraje para decirle que no es infalible y que su mente está desnuda de buenas ideas.
En la conocida fábula "El nuevo traje del emperador", este les paga a falsos sastres por la confección de un traje hecho con "tela invisible" y ninguno de sus colaboradores tiene el coraje para decirle la verdad. (Shutterstock/Ilustración)

Las sociedades y las personas cambian. Los imperios nacen y desaparecen; así lo enseña la historia. Sin embargo, ciertas debilidades humanas persisten a lo largo de los siglos. Entre ellas destaca una particularmente peligrosa para la vida pública: la fascinación del gobernante por su propia grandeza, real o imaginaria. Es como ver a Narciso reflejado en un espejo de agua antes de ahogarse, embelesado consigo mismo.

Roma comprendió muy pronto el enorme poder de los símbolos. Después del asesinato de Julio César, en el año 44 a. C., el Senado romano aprobó su deificación póstuma. Desde entonces pasó a ser conocido como Divus Iulius, el “Julio divinizado”. No era exactamente un dios como Júpiter o Vulcano, sino un hombre cuya memoria había sido elevada a una categoría superior por una decisión política.

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