Columnistas

Las bases del nuevo (des)orden internacional

Como quedó evidenciado en la reciente cumbre de Alaska, Trump y Putin comparten la visión de un mundo dividido en zonas de influencia y el hemisferio occidental se convertiría en el coto de caza de Estados Unidos

A la llegada de los mandatarios, no hicieron declaraciones a la prensa.
A la llegada de los mandatarios, no hicieron declaraciones a la prensa. ANDREW CABALLERO-REYNOLDS
A la llegada de los mandatarios, no hicieron declaraciones a la prensa.
Tal y como quedó evidenciado en la reciente cumbre de Anchorage, Alaska, Trump y Putin comparten la visión de un mundo dividido en zonas de influencia. (ANDREW CABALLERO-REYNOLDS/AFP)

Las bases de lo que será la nueva configuración del sistema internacional empiezan a vislumbrarse en el horizonte. El sistema basado en el respeto de principios claves del derecho internacional, así fuera relativo e imperfecto, ha dejado de funcionar. Se ha convertido en letra muerta la Carta de Naciones Unidas, cuyo preámbulo resume las aspiraciones de los pueblos a convivir en paz:

“… a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas, a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional, a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad”

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