Columnistas

La sangre de Khashoggi llega a la Casa Blanca

El asesinato de Jamal Kashoggi será utilizado por la oposición demócrata: le apuntarán a Mohámed bin Salmán y a su gobierno, pero para darle a Trump.

Nadie sabe para quién asesina. Mohámed bin Salmán, el príncipe saudita, según todos los síntomas, ordenó la muerte y el descuartizamiento del periodista Jamal Khashoggi, pero la sangre ha salpicado a Donald Trump y amenaza con desestabilizar su caótico gobierno.

Lo que Salmán no pudo calibrar era que la oposición demócrata, ya con mayoría en el Congreso, lo utilizaría para lo que los viejos artilleros llaman “un tiro por elevación”. Le apuntarían a él y a su gobierno, pero para darle a Trump. Ese es el objetivo.

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