Columnistas

La revolución constitucional de Chile

Los 155 miembros de la nueva convención constitucional de Chile deben dejar de lado todo lo que defienden para hacer bien su trabajo

Andrés Velasco, opinión
Andrés Velasco, opinión

LONDRES– Una revolución cualquiera derriba el orden político existente. Una exitosa construye un orden nuevo y mejor. Revoluciones ha habido muchas en América Latina, pero pocas han tenido éxito. ¿Puede Chile romper esta antigua dinámica?

Si el estándar es simplemente deshacerse de lo antiguo, entonces, la elección de la convención constituyente realizada hace poco en Chile resultó ser revolucionaria. Al votar por los 155 integrantes del organismo encargado de redactar una nueva constitución —consecuencia de un acuerdo político para poner fin a los disturbios que sacudieron al país en el 2019— los chilenos le asignaron al establishment político actual un papel vergonzosamente reducido.

La coalición conservadora que apoya al presidente, Sebastián Piñera, esperaba obtener un tercio de los escaños, lo que le habría permitido bloquear cambios constitucionales profundos, pero escasamente logró un cuarto.

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