Columnistas

La gran contradicción del progresismo y un llamado urgente a la coherencia

¿Dónde están los colectivos LGTBIQ+ cuando en Gaza o Teherán la homosexualidad se castiga con prisión o con la horca? No se puede marchar por el orgullo LGTBI y callar el trato brutal de Hamás hacia los gais

Mujer iraní se dirige a mezquita a rezar
Mujer iraní se dirige a mezquita a rezar Shutterstock
Mujer iraní se dirige a mezquita a rezar
No se puede defender la dignidad de las mujeres y apoyar a Irán; tampoco se puede marchar por los derechos civiles y callar ante la opresión de minorías religiosas en países islámicos. Imagen ilustrativa de Shutterstock (Shutterstock/Shutterstock)

Vivimos en una era en que los discursos progresistas han ganado una fuerza notable en la política, la cultura y la academia. Bajo las banderas del feminismo, la diversidad, los derechos LGTBIQ+, la autodeterminación de los pueblos y la justicia social, han surgido movimientos que pretenden defender la dignidad humana de manera global.

Sin embargo, en los últimos años ha emergido una contradicción moral insostenible: esos mismos sectores que luchan –muchas veces con justa razón– contra la discriminación, el racismo y el autoritarismo en Occidente, guardan silencio, o peor aún, respaldan causas asociadas a regímenes profundamente opresivos cuando se trata de actores no occidentales.

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