Columnistas

Silenciosas señales de erosión en la democracia costarricense

La calidad de una democracia no se mide por la estabilidad del poder, sino por la dignidad que garantiza a las personas. Donde los derechos retroceden, la democracia ya está enferma, aunque sus instituciones sigan en pie

Intentos de los políticos de interferir en las instituciones estatales y los tribunales independientes. La lucha por el poder socava la equidad jurídica. Democracia en riesgo, amenazas a la democracia
Intentos de los políticos de interferir en las instituciones estatales y los tribunales independientes. La lucha por el poder socava la equidad jurídica. Democracia en riesgo, amenazas a la democracia Shutterstock
Intentos de los políticos de interferir en las instituciones estatales y los tribunales independientes. La lucha por el poder socava la equidad jurídica. Democracia en riesgo, amenazas a la democracia
La democracia no se destruye de golpe: se vacía de contenido mientras seguimos llamándola por su nombre. Los intentos de los políticos de interferir en las instituciones y los tribunales independientes son una señal de alerta. (Shutterstock/Imagen)

En la historia del mundo y de la forma política de organización, la democracia ha sido más bien una excepción. Lo común han sido los conflictos, los imperios, los autoritarismos y los gobiernos que confunden autoridad con obediencia.

Como advirtió Carl Schmitt, toda forma política se sostiene sobre la posibilidad de la excepción, no sobre la permanencia de la norma. En ese sentido, la estabilidad democrática no ha sido la regla, sino el interludio frágil entre crisis.

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