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Filme sobre Marie Curie debe verse con ojos críticos

Netflix no le hace justicia totalmente en el plano intelectual ni a su grandeza científica

La película Radiactiva, producida por Netflix, no hace justicia a las contribuciones de Marie Curie a la física y la medicina. En lugar de destacar sus aportes a la humanidad, da preeminencia a los horrores del mal uso de sus hallazgos y niega lo revolucionario que fue el concepto de divisibilidad del átomo, el descubrimiento del radio y el polonio (en honor a su país) y sus inmensos usos en el tratamiento de enfermedades, como el cáncer, por ejemplo.

Ella se nutrió de la pasión de su padre por las matemáticas y la física, un amor que debió luchar contra los desafíos en su natal Varsovia, entre estos cursar estudios en la llamada Universidad Volante de Polonia, en la clandestinidad, la única que aceptaba mujeres, y luego migró a Francia.

Gracias al trabajo colaborativo, ella y el esposo, Pierre Curie, junto con Antoine Henri Becquerel, fueron merecedores del Premio Nobel de Química en 1903.

Marie se convirtió en la primera mujer en recibir un premio nobel y su presencia en los primeros congresos y conferencias en las que participaron científicos de la talla de Schrödinger, Rutherford, Einstein, Bohr, De Broglie y Heisenberg es notable.

El nobel en 1903 fue solo el primero de muchos galardones por su tesonero trabajo, que realizó en solitario después de morir Pierre en un accidente, su más grande admirador, en 1906.

Su viudez y crianza de sus dos hijas no fueron inconvenientes para continuar sus brillantes investigaciones, que le valieron ser acreedora, en 1911, de su segundo premio nobel. Fue, por tanto, la primera persona en recibir dos veces tan alto galardón.

Como primera profesora en la Universidad de París, abrió espacio a la admisión de decenas de mujeres y el Instituto Pasteur, reconociendo su necesidad por un mejor laboratorio, dio origen a lo que hoy es conocido como el Instituto Curie, respetado centro de investigación.

La película debe ser vista con ojos críticos, y saber separar la verdad de la ficción. Es, más bien, una invitación a profundizar en la carrera científica de Curie para colocarla en su justa dimensión.

nmarin@alvarezymarin.com

La autora es politóloga.

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