Columnistas

El régimen de partido único de Ortega en Nicaragua

El error de divorciar las elecciones de la resistencia cívica se está pagando con el descabezamiento del liderazgo opositor preso o en el exilio

Carlos Fernando Chamorro, opinión
Carlos Fernando Chamorro, opinión
Berenice Quezada y Óscar Sobalvarro componían la fórmula CxL. (OSWALDO RIVAS/AFP)

Al cancelar la personería jurídica del partido Ciudadanos por la Libertad (CxL) y, por tanto, eliminar la candidatura presidencial del último aspirante de la oposición, Óscar Sobalvarro, Daniel Ortega liquidó las elecciones del 7 de noviembre, y las convirtió en unas votaciones de partido y candidato único.

El empresario ganadero Óscar Sobalvarro, conocido como el Comandante Rubén de la contrarrevolución en los ochenta, era un candidato accidental, después de que Ortega encarceló a sus principales competidores políticos, los precandidatos opositores Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga, Juan Sebastián Chamorro, Miguel Mora, Medardo Mairena, Noel Vidaurre y unos 20 líderes políticos y cívicos.

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