Columnistas

El precio de oponerse al poder de Maduro

Soy el presidente electo por más de 7,5 millones de venezolanos. Pero hoy también soy un venezolano más. Vivo lo que miles de compatriotas han sufrido: tengo un familiar secuestrado por el Estado

Edmundo González Urrutia y María Corina Machado
Edmundo González Urrutia y María Corina Machado Canva

Rafael Tudares Bracho fue secuestrado el martes 7 de enero de 2025 a las 12:39 p. m., cuando llevaba a sus hijos de siete y ocho años a visitar a su abuela, recién operada. Han pasado más de dos meses desde aquel momento y aún se desconoce su paradero. No hay información sobre su integridad física ni su estado de salud.

Rafael Tudares Bracho es mi yerno. Esta es la realidad que enfrentamos tras su desaparición forzada, pero también es la historia de miles de hombres y mujeres en Venezuela.

A pesar de los esfuerzos por localizarlo, que incluyen constantes recorridos por centros de detención y solicitudes formales de información a las autoridades, el Estado venezolano mantiene su paradero en secreto, negándole incluso el derecho a una llamada telefónica.

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