Columnistas

Educación temprana

Nuestros niños apenas si se asoman a la educación a los siete años, es decir, con tres años de atraso en relación con los países que mejores índices educativos tienen.

El cerebro de los niños se desarrolla aceleradamente en los primeros cinco años de vida y ese desarrollo está íntimamente relacionado con su adecuada alimentación y con el contexto, que debe proporcionarles los estímulos psicológicos y académicos adecuados.

Está demostrado, también, que la socialización temprana en los centros maternales, en los jardines de niños y en las instituciones de preprimaria contribuyen fuertemente a la facilidad con que los niños aprenden el lenguaje materno y los valores sociales.

Estos conocimientos han sido divulgados desde hace muchos años por instituciones como la Cepal, la Unicef y otras similares.

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