Columnistas

Dos importantes iniciativas fiscales

Ricardo Hausmann y la abogada Paola Gutiérrez proponen soluciones a problemas nacionales. El primero, por el lado de la construcción de obras públicas, y la segunda, con argumentos contra los llamados derechos adquiridos.

No hay duda: el gran déficit fiscal constituye hoy la arista más débil, el talón de Aquiles de la economía costarricense. En el Ministerio de Hacienda y la Asamblea Legislativa se estudian menús de posibles acciones correctivas. Es de esperar que esos ejercicios vayan más allá de la poesía, y las medidas consideradas tengan los efectos cuantitativos requeridos, pues, para evitar que el endeudamiento del Gobierno Central continúe creciendo y la carga de intereses siga comiendo más y más recursos del presupuesto nacional, la socada de faja debe ser de, al menos, un 4 % del producto interno bruto. Para referencia, en la actualidad un 1 % del PIB equivale a unos ¢370.000 millones.

En este empeño, quisiera destacar dos importantes iniciativas planteadas en este espacio (“Página 15” de La Nación) recientemente. La primera tiene que ver con una forma eficaz de atender el reto de la inversión en infraestructura pública; la otra indica cómo controlar el crecimiento de significativas partidas de gasto corriente.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌