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De Enrique Camarena a Geiner Zamora: la frontera intolerable

Nadie quiere ser un héroe dejando sola a su familia. Geiner Zamora fue asesinado debido a su trabajo como investigador judicial. Es el primer caso que ocurre en Costa Rica y debe ser el último

Enrique Camarena y Geiner Zamora. ambos asesinados por el crimen organizado
Enrique Camarena y Geiner Zamora. ambos asesinados por el crimen organizado. Fotos: Archivo LN Archivo LN

A finales de la década de 1970, en el siglo pasado, se realizó en Sinaloa, México, la “Operación Cóndor”, un enorme despliegue militar que pretendía erradicar los sembradíos de marihuana y amapola en ese estado; ello dio lugar al llamado “efecto cucaracha” [sic], puesto que los incipientes líderes narcotraficantes se desplazaron hacia Guadalajara, Jalisco, y conformaron el primer cartel mexicano (el Cartel de Guadalajara).

Miguel Ángel Félix Gallardo era el líder de la organización, y lo seguían. en orden de importancia. Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, alias Don Neto. La vida en esa ciudad cambió, el dinero fluía a raudales y se notaba, aparecieron proyectos inmobiliarios por todas partes, bancos, comercios variados y una bonanza económica aparentemente inexplicable. También brotaron restaurantes a la usanza sinaloense, centros nocturnos y de prostitución, disimulados dentro de la urbe. Paulatinamente, se incrementaron los niveles de violencia y se produjeron una serie de homicidios que parecían ser dirigidos hacia ciertas personas, en donde la causa no era el robo ni la pasión, sino que no tenían un motivo conocido.

La DEA (Administración para el Control de Drogas, por sus siglas en inglés), ya estaba presente en Guadalajara y uno de sus agentes, Enrique Kiki Camarena Salazar, nacido en la ciudad de Mexicali en 1947, nacionalizado estadounidense, logró infiltrarse durante un año y medio en el grupo criminal con buen suceso. Camarena ubicó, con la ayuda del piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar, el rancho El Búfalo, en Chihuahua, que era administrado por Caro Quintero. El Cartel de Guadalajara cultivaba ahí cientos de hectáreas de marihuana. Fuentes no oficiales señalaron, en su momento, que se producían unas 11.000 toneladas anuales.

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