Columnistas

China y la guerra contra Estados Unidos

En un choque de potencias, todo lo que China ha logrado tras la muerte de Mao se evaporaría en centenares de hongos atómicos. Y todo lo que Estados Unidos ha conseguido en los últimos dos siglos también se iría a bolina.

Lou Yuan es un notable contraalmirante chino. Se distingue por su fiero nacionalismo y su ortodoxia partidista. (Su padre, en cambio, fue acusado de burgués y procapitalista por Mao). La revista Epoch Times acaba de publicar unas declaraciones suyas en las que sugiere que los misiles chinos deben barrer del mapa dos portaaviones norteamericanos para que Estados Unidos sienta en carne propia la muerte de 10.000 marinos. (La dotación de cada uno de los enormes barcos puede llegar a las 5.000 almas).

La idea de destruir dos portaaviones y no dos ciudades es porque Yuan, en realidad, no pretende una guerra nuclear con Estados Unidos, sino darles una lección convencional a los odiados “gringos”. Los misiles no necesariamente tienen que llevar cargas atómicas. Mi impresión es que destruir dos portaaviones es un casus belli. Washington respondería con un ataque total a China y se iniciaría la tercera guerra.

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