Columnistas

Pibe Valderrama: primero se burlaron de él; después aprendieron a bailar con su música

Hay hombres que ni al borde del abismo se traicionan. Y Valderrama fue uno de ellos

EscucharEscuchar
Y luego estaba el pelo. Ese pelo imposible. No como detalle. Como declaración. Antes de tocar la pelota, ya estaba diciendo algo. Antes de dar un pase, ya había decidido no obedecer del todo.







En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.