Cuando el extremismo impulsa campañas de mentiras y amenazas, el celular es un instrumento de salvación o perdición.
Es posible que a los chats de su teléfono ingresen mensajes de dudosa procedencia, que alguien le reenvía sin verificar de quién procede y con la irresponsable pregunta: “¿Viste?”.
La notable chapucería con que fueron elaborados algunos de estos mensajes permite determinar con facilidad que se trata de informaciones falsas o distorsionadas.
Sin embargo, otras comunicaciones tienen una presentación tan depurada que engañan a quien no las observe con cuidado.
Los promotores de fake news o noticias falsas plagian logotipos y formatos de medios de comunicación serios para disfrazar su discurso malévolo.
Otras veces, toman fotografías, videos, audios, acontecimientos y personajes de otras latitudes y otros tiempos para crear una realidad ficticia.
El propósito de su estrategia es desinformar, confundir, dividir y desviar a la opinión pública hacia un estado de vulnerabilidad.
Lamentablemente, todavía no se ha inventado una aplicación, un filtro o un antivirus que inmunice al ciudadano contra esta feroz acometida.
Sin embargo, los usuarios de teléfonos celulares, tabletas o computadora tenemos una herramienta fundamental para repeler a ese lobo feroz: la duda.
Controlar el frenético impulso de compartir mensajes con nuestros contactos o grupos en redes sociales es un saludable comienzo.
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El segundo paso es preguntarnos dos veces si la información recibida es falsa o verdadera, o cuestionar la seriedad de un contenido anónimo.
Lo anterior conducirá, necesariamente, a la búsqueda de fuentes reconocidas y serias para contrastar los datos sospechosos con la realidad.
Por último, mantenerse enterado del acontecer noticioso también puede convertirse en un poderoso antídoto contra la desinformación.
Y si no tiene tiempo de hacer nada de esto, hágale un enorme favor a los demás y no reenvíe los mensajes. Rompa la cadena de desinformación...
No sea cómplice de la mentira.
Ronald Matute es jefe de Información de La Nación.
