Armando Mayorga. 22 mayo

La guerra de Donald Trump contra Huawei es típica de sus “fake news”. Trump incluyó al gigante chino en la entity list, listado de empresas “riesgosas” para la seguridad de EE. UU., por el supuesto de que espiaría a favor de China.

Lo de Trump es pura presunción. No aportó una sola prueba. Hasta el momento, no hay evidencia pública de que Huawei se preste para espionaje, mas sí muchos antecedentes de la siembra de cizaña de Trump cuando se enfrenta a un adversario. Y Huawei lo es.

La guerra no es por quién espía a quién, sino cómo quitarle a Huawei su ventaja para ganar millones por la venta de la 5G.

Lo es porque EE. UU. intenta liderar la carrera en la expansión mundial de la tecnología 5G para móviles, negocio por el cual compiten también China, Corea del Sur y Japón.

Sin embargo, Huawei le sacó ventaja en el desarrollo del sistema sustituto del 4G con transmisión de datos 20 veces más veloz. Ganará la competencia el que logre posicionar su tecnología en más naciones a partir del 2020.

“No podemos permitir que ningún otro país supere a Estados Unidos en esta poderosa industria del futuro”, dijo Trump el viernes en la Casa Blanca. “Las empresas estadounidenses deben liderar la tecnología móvil mundial. Las redes 5G deben ser seguras. Tienen que estar protegidas del enemigo”, agregó.

En 5G, Estados Unidos está rezagado con respecto a sus adversarios. Trump presiona a los europeos para hacerles zancadilla a los chinos. Pretende aislamiento tecnológico y comercial para favorecer su 5G.

Corea del Sur, por su parte, cubre sus 100.000 kilómetros cuadrados con 5G. En la carrera, Trump presiona a los europeos para hacerles zancadilla a los chinos. Pretende aislamiento tecnológico y comercial para favorecer su 5G.

En 5G, Estados Unidos está rezagado con respecto a sus adversarios. Esa tecnología solo la ofrece Verizon en Chicago y Minneapolis.

Corea del Sur, por su parte, cubre sus 100.000 kilómetros cuadrados con 5G. En la carrera, Trump presiona a los europeos para hacerles zancadilla a los chinos. Pretende aislamiento tecnológico y comercial para favorecer su 5G.

Alemania, Francia, Holanda e Italia no aceptan. El ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, declaró que “Alemania no es chantajeable, jamás, no importa de qué o de quién se trate”.

El panorama está claro. China espía. Estados Unidos también. Su Agencia de Seguridad Nacional lo ha hecho miles de veces y decenas de veces ha quedado en evidencia, incluso con el escándalo WikiLeaks. Google también escudriña nuestros correos, compras y movimientos. Lo usa en su beneficio comercial. El espionaje es práctica común.

Pero aquí, la guerra no es por quién espía a quién, sino cómo quitarle a Huawei su ventaja para ganar millones por la venta de la 5G. Y, para Trump, ese fin justifica sus “fake news”.

Twitter: armandomayorga

Armando Mayorga es jefe de Redacción de La Nación.