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La Constitución no marcha con botas: se defiende desde los escritorios

Los caudillos con aires autoritarios no pueden lograr su cometido en soledad. Necesitan asesores que encuentren la rendija, abogados que disfracen la arbitrariedad, administradores que ejecuten sin preguntar

No a la corrupción, rechazo a la ilegalidad, saber decir no, funcionario no acepta negocio, trato y levanta la mano en señal de rechazo
No a la corrupción, rechazo a la ilegalidad, saber decir no, funcionario no acepta negocio, trato y levanta la mano en señal de rechazo Shutterstock
No a la corrupción, rechazo a la ilegalidad, saber decir no, funcionario no acepta negocio, trato y levanta la mano en señal de rechazo
Business,Man,Give,Bribe,To,The,Officer,But,Officer,Say Los funcionarios públicos son una línea de defensa del Estado de derecho: su deber no es obedecer al poder de turno, sino asegurar que este gobierne dentro de la ley. (Shutterstock/Foto)

Costa Rica no es una dictadura. Precisamente por eso, debemos hablar de los riesgos de avanzar en esa dirección, sin que la palabra sea vista como una exageración.

El 25 de julio anterior, terminó de salirse el genio de la botella: la palabra prohibida fue gritada frente a un público exaltado –que nunca sabremos si estaba comprendiendo el verdadero alcance de lo que se estaba diciendo–. Unos días después, se soltó irresponsablemente una frase aún más incendiaria: “golpe de Estado”. Cuando ese tipo de manifestaciones se dicen a la ligera desde voces de autoridad formal, se empieza a normalizar lo que era impensable. Se empieza a banalizar lo que es muy grave.

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