Columnistas

‘Aló presidente’ o las vicisitudes de ser ministro en el caudillismo

¿Tendremos ministros-rectores de sus correspondientes sectores o simples secretarios cuyo puesto está a disposición del caudillo? ¿Podrá la presidenta tener autonomía? Apuesten, señoras y señores, el casino está abierto

EscucharEscuchar

Los partidos altamente organizados tienen un importante punto en común con los movimientos caudillistas, a pesar de ser tan diferentes como el agua y el aceite. Empecemos con las diferencias. Esos partidos cuentan con estructuras jerárquicas estables, ideología y programa definidos, liderazgos institucionalizados, vida interna con congresos y formación de cuadros, militantes acreditados y fracciones que se despellejan a dentelladas pero sin salirse del canasto. Varios partidos europeos y, ciertamente, los partidos comunistas de China y Vietnam se acercan a este perfil.








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.