En su último volumen, entendido como un cuaderno de vida, recopila poemas contenidos en obras como El libro de la Patria (1975), Los pies sobre la tierra (1978), La pajarita de papel (poesía infantil, 1982), Entre el ojo y la noche (1991), Jardines de asfalto (1995) o Secretos perfectos (2016). Según el autor, se trata de “poesía para leer”. Esa aseveración no resulta obvia, pues seleccionó poemas breves, de ágil lectura; esta característica permite conocer una obra en la que se experimenta continuamente con el lenguaje.
La poesía de Chase no es complaciente con postulados de la sociedad o con quienes se encuentran en sitiales de poder; su verso es desafiante. Es un autor que retrata, a rajatabla, personajes de amores censurados o escenas de corrupción política. A pesar de ello, no olvida que el oficio del artista es el de crear belleza.
Los poemas, no organizados de manera cronológica, se encuentran en cuatro secciones denominadas: “Razón de vida”, “Profeta entre los suyos”, “Los párpados y el tiempo” y “Partículas elementales”. De esa manera, nos hace ver con ojos nuevos algunos textos que leímos hace décadas.
En la primera de las secciones se encuentran poemas de amor, afecto y erotismo. Así se puede decir: “…que mi pecho es tan amplio como el mundo / y tu sexo tan dulce como un beso".
En la segunda parte, se refiere a situaciones de la sociedad y la política. No se trata solo de composiciones escritas hace tiempo, ya que encontramos textos que guardan absoluta vigencia. Por ejemplo, nos afirma: “…los señores venden a pedazos la Patria / y las señoras hablan de peluqueros y viajes. / Huele a podrido en Costa Rica, dice Hamlet".
En la sección “Los párpados y el tiempo” hay percepciones sobre la labor incesante del artista y, por supuesto, se evidencia el sarcasmo y el sentido del humor que ha permeado buena parte de su obra. Por ello expresa: “…no me pidan poesía: / pídanme un trago, / una boquita de chicharrón caliente, / una cumbia o el vals Danubio Azul. / Pero no me pidan poesía: / ¡Pídanme vida!“.
Como un legado fundamental, en la última parte de esta antología, el escritor parece dictarnos los pilares de su obra y señala: “Escribo en libertad de ser una voz plural”. Y es cierto, en los personajes de Chase hablan personajes del pueblo, la política o la creación artística. Ha de ser porque el escritor, durante su productiva existencia, ha escuchado y observado a personas muy diversas, y por ello, las ha retratado con acierto en sus páginas.
Hablamos de un libro para coleccionistas, en cuya portada aparece la obra “La revelación o el relojero”, de Remedios Varo. Y se intuye que con ello se recuerda al señor Joe Louis Chase, padre del poeta, que se desempeñó como relojero. El hijo, a su manera, ha continuado con el oficio de marcar el tiempo con letras y versos.
Es necesario destacar que el libro, publicado por B.B.B. Producciones, se encuentra ilustrado con dibujos con tinta china y plumilla de Luis Carballo Trejos, y con ello se rinde tributo a este artista que contribuyó de manera significativa a las artes visuales de nuestro país.
Cuaderno de vida es un libro infaltable en las bibliotecas de la poesía costarricense.
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Carlos Rubio Torres es profesor jubilado de la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad Nacional (UNA).