Parece inconcebible que los bancos de Costa Rica, en el siglo XXI, todavía no hayan solucionado el problema de los cheques sin fondos.
Abundan los vivazos que giran cheques malos para no pagar o para ganarse los intereses de unos días o semanas más de dinero que tienen que pagar; así juegan con fondos que ya no son suyos.
Lo peor es que el sistema bancario alcahuetea esta fechoría al no sancionar severamente a los delincuentes de cuello blanco, muchos de apellido muy sonado. Los bancos se limitan a una multa insignificante por cheque rebotado. El mal se vuelve crónico pues sencillamente se pasan de banco para seguir con los mismos delitos. Un cheque sin fondos lo expone a uno a girar un cheque similar al no acreditarse primero. Por eso muchos vamos al banco a hacer efectivos los cheques de dudosa validez, exponiéndonos a un asalto. Lo increíble es que a corto plazo los bancos no harán efectivos cheques girados por una sociedad anónima sino que solo se podrán depositar, lo que dará más tiempo a los vivazos y más problemas a los que reciben cheques.
En otros países es como dinero en efectivo, y al que gira el cheque sin fondos sencillamente le cierran las puertas en todo el sistema bancario y crediticio del país; es decir, quedan en lista negra. ¿Por qué no se implementan regulaciones y sanciones más severas de una vez por todas? Tiene la palabra el sistema bancario nacional.