Cartas

La rotonda de la Hispanidad, un espejismo

No hay una Costa Rica ni dos. Son muchas, compuestas por gente que no tuvo las oportunidades de quienes estuvimos sonando bocinas y ondeando banderas en la rotonda de la fuente de la Hispanidad

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Definitivamente, vivimos engañados creyendo que la rotonda de la Hispanidad es una muestra representativa de nuestro país. Es un espejismo. Este domingo nos llevamos un bañito de realidad: no hay una Costa Rica, ni dos. Son muchas, compuestas por gente que no tuvo las oportunidades de quienes estuvimos ahí. O las tuvo y no las aprovechó, eso también debe decirse. Y más de uno que no obtuvo el resultado electoral que anhelaba, muy soberbio, empezaba a insultar a los que apoyaron al PPSO, presumiendo una superioridad que solo existe en su cabeza y en su pequeña burbuja. Ese discurso es violento y deshonesto e igual de nefasto que los gestos del presidente Chaves ese día, que demostró de nuevo que no se respeta ni a sí mismo.








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