A raíz de una nueva y dolorosa noticia sobre una mujer atropellada por un autobús en Desamparados, tras quedar atrapada entre dos carriles, considero imperativo insistir en una regla de oro de la seguridad vial que suele pasarse por alto.
Antes de cruzar una vía de doble sentido, el peatón no debe mirar primero el carril más cercano, sino el más lejano. Hasta que ese carril opuesto no esté completamente despejado, no se debe iniciar la marcha. Solo cuando el carril del fondo garantiza vía libre, se procede a evaluar el más inmediato. Si este también se desocupa, ambos sentidos estarán seguros en simultáneo y el peatón jamás quedará vulnerable en el centro de la calle. Quedarse varado en la línea divisoria es una trampa mortal, especialmente hoy, cuando nuestras calles sufren una preocupante proliferación de conductores imprudentes y mal capacitados.
Randall García Chacón, Alajuela
La justicia prevalece
Hace unos días concluí una etapa difícil de mi vida con un profundo sentimiento de gratitud.
Después de un proceso largo, complejo y desgastante, deseo expresar mi más sincero agradecimiento a la justicia costarricense y, en especial, al Juzgado Penal de Cartago por su compromiso con la verdad, la imparcialidad y el Estado de derecho.
Esta experiencia reafirmó mi confianza en que, aunque los procesos judiciales pueden ser largos y exigir paciencia, la Justicia tiene la responsabilidad de escuchar, valorar las pruebas y resolver con objetividad, sin distinción de personas.
Mi reconocimiento es para las juezas, jueces, fiscales, defensores, personal administrativo y todas las personas que, con profesionalismo, ética y vocación de servicio, sostienen día a día nuestro sistema judicial. Su labor constituye uno de los pilares fundamentales de nuestra democracia.
Asimismo, deseo hacer un respetuoso llamado para que el Poder Judicial reciba el respaldo, el respeto y los recursos que merece. Es indispensable fortalecer a una institución esencial para la defensa de los derechos de la ciudadanía. No deberíamos seguir imponiendo obstáculos a un poder de la República que, en muchas ocasiones, trabaja con recursos limitados y enormes cargas laborales para garantizar el acceso a la justicia de todos los costarricenses.
Hoy no celebro únicamente una resolución favorable. Celebro, sobre todo, la convicción de que la verdad y la justicia pueden prevalecer cuando las instituciones cuentan con personas íntegras, comprometidas con su deber y con el servicio al país.
Cecilia Fernández Campabadal, San Ramón de La Unión
Agradecimiento a hospital
Mi papá estuvo internado en el Hospital Raúl Blanco Cervantes. Quiero agradecer al personal del segundo piso que lo cuidó en aislamiento, pero sobre todo a los funcionarios del primer piso, en el pabellón, cama 61, donde la atención fue de primer nivel. Insto al personal del centro médico a no perder nunca esa mística.
Rafael Barrantes Segura, Santo Domingo de Heredia
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