El Banco Nacional tiene un servicio mediante el cual le envía al cliente un correo indicándole que hubo un acceso en línea a su cuenta. Lo mismo cuando el cliente cambia su contraseña o cambia su usuario. La información que se le envía al cliente incluye fecha y hora de la conexión, el navegador usado y, lo más importante, la dirección IP desde la cual, supuestamente, se realizó la conexión con el banco. Para que sea relevante en términos de redes informáticas, esta debe ser la IP privada.
Para entenderlo, se puede hacer una analogía entre direcciones IP y números de teléfono: la IP pública es como un número de teléfono regular (por ejemplo, 2212-2000) y la IP privada, como el número de extensión (por ejemplo, ext. 245). Si se diera una estafa al usuario, las autoridades necesitarían el número desde el cual se hizo el robo. De nada serviría que le reporten el número de extensión, pues hay cientos o miles de empresas que tienen ese mismo número de extensión en sus oficinas, de modo que se haría imposible saber dónde se originó la llamada. Igual sucede con las direcciones IP privadas y públicas.
Hoy, el banco reporta correctamente la dirección IP pública cuando se accede a una cuenta vía web. Lamentablemente, por más que les he llamado y escrito, siguen reportando una IP privada cuando se hace cambio de contraseña o de usuario. Los métodos para saber el origen de una conexión en redes informáticas los conoce cualquier estudiante de informática, aunque parece que los informáticos del BN, no.
Claudio Ovares Gutiérrez, Santa Ana
Mis prestaciones
Trabajé en el Ministerio de Salud durante 38 años. Este mes de marzo me pensioné por invalidez, después de haber dedicado toda mi juventud y buena parte de mi vida a la institución, enfrentando estrés laboral y diversos problemas de salud.
Ahora enfrento una situación difícil: debo esperar entre 10 meses y un año –si tengo suerte– para recibir el dinero que me corresponde por tantos años de servicio, que de por sí no es mucho.
Por ello, hago un llamado a la señora ministra de Salud, Mary Munive, antes de que concluya su periodo, para que me ayude y se me pueda entregar ese dinero de forma más ágil, de modo que pueda iniciar algún proyecto.
Señora ministra, usted misma ha expresado que no continuará en el cargo porque se trata de un trabajo muy desgastante. Le pido que considere lo que significan 38 años de servicio y la carga que implica seguir esperando por un dinero que legítimamente me gané durante todo ese tiempo.
Esta espera resulta estresante y agotadora, especialmente cuando se trata del fruto de tantos años de trabajo y dedicación.
Samuel Herrera García, Los Chiles, frontera norte
Descubrir el agua tibia
Meses –si no es que años después– vienen siete diputados y dedican tiempo y valioso capital político a descubrir el agua tibia en el BCR-SAFI. Cómo insisten en desacreditarse y desacreditar el control político. Todo es tan raro, parece de verdad que esta gente vive en el planeta más bizarro.
Glen Rodríguez Solís, Ulloa, Heredia
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