Cartas

JAC: de ilusión a pesadilla

A las fallas del vehículo se suma el desinterés de la agencia

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En mayo del 2024, con esfuerzo e ilusión, mi esposa y yo compramos un carro JAC T9 4x4 AT. El día de la entrega fue de mucha felicidad; sin embargo, la alegría fue breve, porque, seis meses después de estrenarlo, el vehículo –de casi $50.000– se dañó. Aquí empieza la pesadilla: lo llevamos a la agencia y ya lleva tres meses de estar ahí, desarmado.








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