En una medida descabellada del gobierno, desde el 23 de febrero cerraron un carril del puente sobre el río Tárcoles, en la ruta 34. Dado que la medida fue tomada sin adoptar acciones de mitigación, a diario se forman filas que superan los 25 kilómetros y esto provoca presas de hasta cuatro horas para atravesar la zona.
Si la reparación de este puente ya estaba programada desde hace tiempo, ¿por qué no trabajaron antes en la habilitación de la ruta de Puriscal a Parrita, o la ruta por Acosta para vehículos livianos, para descargar parte de ese tránsito?
Lo más lamentable es que casi no escucho mencionar este problema. Solo un noticiero afín al gobierno hizo un reportaje en días pasados elogiando la decisión de hacer este trabajo, después de que “se necesitaba desde hace más de 15 años”. Lo que no mencionaron fue la “chambonada” de causar ese enorme caos que, aparentemente, durará hasta mayo. El sector turístico sufre por la revaluación del colón frente al dólar y ahora se le suma esta afectación.
Sergio Díaz Méndez, San José
Acciones inmediatas para caos vial
Es inaceptable que, por el mal estado del puente sobre el río Tárcoles, se tarde entre cuatro y cinco horas para llegar a Jacó, una ruta altamente transitada y turística. Esta situación es una exageración y un reflejo del abandono de la infraestructura vial.
Resulta incomprensible que, existiendo opciones claras de mejora, no se actúe: eliminación de reductores de velocidad innecesarios, ampliación de carriles y una mejor gestión del flujo vehicular para agilizar el paso tanto de residentes como de turistas.
Este cuello de botella afecta la economía, el turismo y la calidad de vida. No se puede normalizar un caos que tiene soluciones técnicas evidentes. Se requieren acciones inmediatas y responsables.
Guillermo Cavallini Sandoval, Escazú
Médicos especialistas
Estoy dispuesto a participar en mesas redondas y debates relacionados con los médicos especialistas y su formación académica, las curvas de aprendizaje requeridas en su práctica profesional y el salario que devengan por su trabajo ordinario y extraordinario.
Este análisis resulta aún más pertinente tras el cambio de gobierno y la eliminación de la inmunidad de los jerarcas salientes, cuya palabra, ya sea escrita o hablada, conlleva las correspondientes consecuencias penales en caso de incurrir en mentiras o afirmaciones carentes de sustento o pruebas.
Luis Guillermo Morales Alfaro, médico pensionado
Precios de rosuvastatina
Mi esposa y yo debemos tomar el medicamento rosuvastatina. A ella se lo da la CCSS, pero a mí, aún no. Un día lo solicité en la farmacia y me ofrecieron cinco marcas. La regente me dijo que todas tenían los mismos componentes e igual calidad. Empero, la diferencia entre la más cara y la más barata era de ¢30.000.
Me sorprendió que, al día siguiente, mi esposa llegó con sus pastillas. La CCSS le dio las de la marca más costosa. Si realmente no hay diferencia, ¿por qué el Estado paga sobreprecios? Pienso que lo importante es sanar a las personas, no abusar del recurso público.
Gustavo Fernández Quesada, Cascajal de Vázquez de Coronado
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