Cartas

El grandísimo negocio de la banca estatal

Los altos jerarcas bancarios se reparten buena parte de esas ganancias financiadas por millones de personas humildes, pensionados, adultos mayores, agricultores y pequeños emprendedores

EscucharEscuchar

Somos los clientes quienes aportamos el 100% de las exorbitantes utilidades de los bancos: pagamos comisiones por retirar dinero en cajeros automáticos, por mantener una cuenta en dólares, por atrasarnos un solo día en una cuota. Asumimos supuestos gastos legales o administrativos sin justificación; tenemos tasas de interés que rozan la usura en créditos pequeños para personas humildes; incluso se cobran hasta $5 por imprimir un estado de cuenta necesario para tramitar una pensión no contributiva inferior a los ¢100.000.








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.