Después de 40 años de estar asociada a Coopebanacio, decidí usar mis ahorros para una inversión, pero me llevé la sorpresa de que no podía retirar el dinero hasta un año después y, además, debía renunciar a la cooperativa. De esto nunca fui informada.
En vista de la situación, solicité un crédito con base en mis ahorros para no perder la oportunidad de invertir y luego renuncié a la cooperativa para pagar el crédito. En esa ocasión consulté a la Coopebanacio si mi capital social seguiría generando rendimientos durante ese año y me contestaron por escrito que así sería. Sin embargo, cuando depositaron los rendimientos no me pagaron lo que me correspondía.
Le envié un correo al gerente pidiéndole explicaciones de por qué no cumplieron con lo prometido a pesar de haber tenido mi capital durante todo ese año y me cobraron las cuotas del crédito y sus intereses, pero no se dignó a contestarme. Escribí una nota al Consejo de Administración y aún espero la respuesta. La única contestación que tuve fue de la encargada de crédito y cobro, por presión, pero sin argumentos válidos.
Lucía Mora Oviedo, San José
Aprobación a Ucimed
Con respecto al artículo del viernes 3 de mayo, en el cual se informó de que la Ucimed fue autorizada por la Caja Costarricense de Seguro Social para formar especialistas en Medicina Familiar, pregunto: ¿Esas plazas se le restarán a las que se le asignaban a la UCR? Si así es, no se habrá ganado nada con el aumento del número de especialistas formados para el país. Lo único nuevo sería que una institución privada engorde su billetera a costa de una pública.
Jorge Acuña Calvo, San Francisco de Dos Ríos
Buen servicio en BCR
La atención brindada en la agencia del Banco de Costa Rica ubicada a un costado del parque de Desamparados es, sin lugar a dudas, muy eficiente, sobre todo, por parte de Miguel Gerardo Vives Zamora, quien lo recibe a uno, por lo general, en la ventanilla que da servicio al adulto mayor que, como es sabido, algunos sufren problemas físicos y motores, además de pérdida de memoria
Para Vives eso no es problema y los atiende con una paciencia envidiable, les dedica el tiempo necesario para que el cliente se sienta cómodo durante sus gestiones.
Fernando Cordero Alvarado, Desamparados
Viacrucis por devolución
Me solidarizo con las denuncias de Olga Valverde Guardia y Orfilia Miranda hechas en esta sección, relacionadas con depósitos y adelantos de dinero exigidos por empresas comerciales y de servicios a sus compradores y consumidores, pero que al no concretarse la negociación le dan largas a la devolución del depósito.
Yo —un adulto mayor con ingreso solo de la pensión de la Caja Costarricense de Seguro Social— acudí a una empresa para adquirir a crédito un activo para trabajar. Me solicitaron un depósito mientras hacían el estudio para otorgarme el financiamiento, el cual me devolverían si no se concretaba el préstamo, lo cual sucedió.
Para la devolución, debí firmarles una solicitud aceptando que el dinero me sería entregado de 30 a 60 días después, medida que dicen ser cien por ciento legal, y que debo agradecer porque otras compañías similares no reembolsan nada. Lo sucedido confirma que en este país “los de a pie” estamos “a la buena de Dios”, mientras los comerciantes tienen patente de corso para hacer a su antojo.
Orlando Jiménez Chaves, San José
Lotería y chances caros
La Junta de Protección Social de San José debe investigar por qué solo en Heredia venden la lotería y los chances más caros.
He visto cómo mucha gente cae de inocente a veces en las compras porque no saben cuál es el valor real del producto. A veces cobran hasta ¢200 más por cada fracción. Me gustaría una explicación de la Junta de Protección Social.
Martín Marín, Heredia
Entrenar personal
En la entrevista hecha por La Nación al presidente, Carlos Alvarado, y publicada en la edición de ayer, el mandatario manifestó que para mantener vigencia el Estado debe hacer cambios, entre estos, resolver el déficit de oficiales de tránsito y de migración. Han dicho, y se nota, que en el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) sobra mucha gente y no tienen labores que realizar, entonces, por qué no capacitar unos cien funcionarios en el campo donde hay carencias. Así no se eleva el gasto público y se hace más con lo que se tiene.
Luis Guillermo Rodríguez, Heredia