29 marzo

El gobierno debería publicar un número de cuenta para que los extranjeros residentes en este país, amantes de esta tierra, depositemos una contribución cada mes para ayudar a las personas necesitadas.

Louise Augustine Bilodeau, Heredia

Precios inflados

En la televisión, publicaron los precios de los exámenes para detectar la covid-19 en dos hospitales y un laboratorio privados. En uno, cobran $1.000; en otro, ¢270.000; y en los laboratorios citados, ¢80.000.

Bendita nuestra medicina social. Gracias a Rafael Ángel Calderón Guardia por la creación de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y a José Figueres Ferrer por fortalecerla. Por eso, la medicina de los seguros privados nunca llega al pueblo de Estados Unidos, el mejor ejemplo.

Albán Rugama Dávila, barrio México

Propuestas inaceptables

Resulta inaceptable que en medio de una crisis ciertos costarricenses con “corona” tengan salarios hasta de ¢10 millones en la función pública.

El país no soporta ya los privilegios, como tampoco las exoneraciones y evasiones fiscales de muchas empresas, ni las pensiones de lujo. Los políticos plantean un rebajo para la clase trabajadora. Es inaudito que mientras otras naciones brindan paquetes de ayuda a sus ciudadanos, en Costa Rica se piensa en crear más impuestos.

Es hora de que los superávits de instituciones y las utilidades de los bancos sean puestos al servicio de la emergencia. Dejen de anteponer sus intereses a los de los costarricenses afectados por la pandemia.

Glenda Castillo Franco, San José

ICE cerrado

Fui a la agencia del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), ubicada en Plaza América, a cancelar una línea, pero estaba cerrada y habían colocado un rótulo para informar que todo trámite se efectuaba mediante la oficina virtual.

Un empleado me sugirió escribir a un número de WhatsApp, pero nadie me contestó. Fui a la sede en Aserrí y ocurrió la misma historia. Llamé al número y nadie contesta, escribí al WhatsApp y me indicaron ir a la agencia entre 8 a. m. y 9 a. m.

Jairo Hidalgo Arce, Alajuelita

Falta de planificación

Rohrmoser ha resurgido como zona residencial y comercial gracias al repoblamiento. Después de una diáspora que afectó el barrio, gracias a la visión y empuje del desarrollador inmobiliario nacional y extranjero, goza de un renacimiento.

Lamentablemente, la ausencia de políticas públicas en materia de planificación urbana que se adapten a esta nueva realidad ya están causando perjuicios a los vecinos. Por ejemplo, a solo una cuadra del preciosísimo parque del Café, se vive un caos vehicular generado a raíz del tránsito que producen quienes van a ser atendidos en la Fiscalía de Pavas y la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). Algunos servicios, aunque necesarios, no deberían ser ubicados en medio de residenciales.

Rodolfo J. Montes de Oca Lugo, Rohrmoser

Con dureza

Diputados, aprueben una ley para que quien infrinja la ley sea castigado enérgicamente. No es un juego, muchos irresponsables no acatan el “quedate en casa”. Dejémonos de tanto chineo, hace falta mano dura en estos tiempos de crisis. Las carreteras están saturadas de vehículos.

Arturo Flores González, Alajuelita