El 15 de diciembre, a las 9:31 a. m., recibí una llamada de Cabletica en respuesta a una solicitud de desconexión solicitada unos días antes. Mi intención era preguntar cuál es el procedimiento; sin embargo, solo alcancé a decir mi nombre y se cortó.
Dos minutos después, la Internet dejó de funcionar. Llamé a Cabletica para averiguar qué pasaba y me indicaron que la gestión estaba cerrada, que yo había pedido la desconexión del servicio y rechacé todas las promociones que me ofrecieron.
Presenté un reclamo —duré más de cuatro horas en ello—, ya que lo dicho por el agente dista mucho del nombre completo que alcancé a decirle.
De momento no tengo Internet, pues los agentes de Cabletica deciden por los clientes arbitrariamente.
Carlos Watson Carazo, Heredia
DiDi cobró doble
El viernes 10 de diciembre solicité un servicio de transporte a DiDi, para trasladarme de Sabanilla a Guadalupe y me hicieron un doble cargo a mi tarjeta de crédito. Llamé, pero no me brindaron una solución para el reintegro del dinero.
Francella Sandoval Porras, Moravia
Tercera dosis
Por segunda vez, mi esposo se presentó al centro comercial Lincoln Plaza y a mediodía no quedaban dosis, le indicaron que a las 7 a. m. se daban las fichas, es decir, hay que llegar como a las 6 a. m. para hacer fila y tratar de obtener un campo, aunque el solicitante sea una persona de la tercera edad.
Fuimos entonces a la Universidad Hispanoamericana, vacunatorio del Área de Salud de Tibás, y fue peor: personas de la tercera edad hacían una fila no muy distanciada de unos 100 metros bajo el sol del mediodía.
¿Por qué el Ministerio de Salud no utiliza el sistema de citas como lo hizo cuando se administraron la primera y segunda dosis? ¿Por qué áreas de Salud como la de Santa Ana y otras están vacunando a menores de 65 años?
Marjorie Camacho Calvo, Tibás
Justa electoral
Un electorado cada vez más informado, decepcionado, exigente, informado y crítico, sumado a la gran cantidad de aspirantes a la presidencia, conduce a pensar que los partidos más representativos van a tener labores extras para el convencimiento del votante.
Otrora los votos se ganaban abrazando niños, besando ancianas, siendo el dedicado en los partidos de fútbol. Hoy el panorama es otro. Lo lamentable es que los candidatos no se han percatado de esta circunstancia e insisten en prácticas populistas que ofenden la capacidad cultural de los electores.
Causa grima verlos pactar con los gremios, tan supina ignorancia los lleva a irrespetar la verdad de que seguiremos secuestrados por la burocracia, los ayatolas y los sindicatos del sector público, en detrimento del sector productivo, que obligatoriamente debe poner el lomo a semejantes gollerías. Deben pensar por un momento que las mayorías se logran con hechos, que basta de concesiones irresponsables, de ocultar la rampante corrupción, de aumentar el ya excesivo aparato estatal y de mirar de lado la responsabilidad del cargo.
Milton González Castro, Tres Ríos
Alza injusta
Soy pensionado, tengo 65 años y sufro problemas de salud. Por cuestiones de plazo e intereses, todavía pago a Coopeservidores un préstamo hipotecario cuya cuota asciende a ¢460.000.
Lo que me queda de la pensión son menos de ¢28.000 y, para colmo de males, aumentaron en casi un 250 % la póliza que respalda el crédito, porque escogieron una operadora de seguros privada (Mapfre), sin estudio, sin consulta, sin aviso. Así fue de un día para otro, sin considerar si al afiliado le alcanza para comer.
Martín Marín Hernández, Heredia
Código QR
Si el gobierno va a exigirnos el código QR para entrar en todo establecimiento a partir del 8 de enero, debe flexibilizar el registro de los datos en la aplicación.
La tecnología actual es difícil, no hay cursos en ningún instituto que le enseñen a uno como usarla. Personas de mediana edad como yo y adultos mayores debemos hacer un doble esfuerzo o depender de nuestros hijos y nietos para poder utilizarla, y el mundo, por desgracia, está enfocado en los jóvenes.
Es una forma de discriminar a quienes no sabemos utilizar la tecnología ni estamos obligados a usarla. Además, si fui vacunado dos veces en el extranjero, poseo un carné imposible de ignorar porque cuenta con el respaldo de una potencia mundial, ¿no basta con eso?, ¿por qué van a negarme la entrada en un establecimiento solo por no usar un documento que se diferencia del otro por su nombre?, ¿porque no estoy a la moda con la tecnología como los jóvenes?
Rodnny Hayden Cordero, San José
