Los diputados fueron elegidos para legislar a favor del bien común, y no para motivar temas religiosos. "La gloria de Dios es que el hombre viva", decía San Ireneo de Lyon, y mejor hacen los legisladores en procurar el bien común, haciendo gala de valores cristianos y éticos, que pretendiendo oficios que competen a la Iglesia. Cuando la Iglesia usurpa tareas de la política se desnaturaliza, y cuando el Estado usurpa tareas religiosas corre el riesgo de desnaturalizarse.
La Constitución Gaudium et Spes en su número 76 propone lo que la Iglesia cree de la independencia y de la mutua colaboración entre Iglesia y Estado. Este texto lo deberían leer todos los legisladores católicos, antes de aprobar el proyecto de marras, que parece confundir los oficios del Estado y de la Iglesia.
La oportunidad de esa declaratoria, aprovechando la sensibilidad religiosa de los ticos, hace pensar en una frase tristemente famosa: "París bien vale una Misa". La organización de la res publica debe ser autónoma, como autónoma debe ser la tarea evangelizadora de la Iglesia. La colaboración nunca debe correr el riesgo de mezcla o confusión.
Ámbito sagrado. Por decreto jamás se superarán la violencia intrafamiliar ni el alcoholismo y drogadicción ni la corrupción, como rezan los considerandos de la declaratoria. Jesucristo pide adhesión a su persona y su moral, y eso se decide en el ámbito sagrado de la conciencia de cada ciudadano y de cada legislador, con efectos en la política, que hace siglos deberíamos haber visto.
Llenar el servicio de los legisladores con las perspectivas de lo que Cristo quiere; es decir, sacar las consecuencias éticas del Señorío de Jesucristo en cada discurso, en cada voto y en cada actitud política, sería más provechoso que una declaratoria, porque hemos visto y oído que algunos regímenes, que no brillaban exactamente por su búsqueda del bien común, hubieran firmado, afirmado y asegurado que creen en el Señorío de Jesucristo (monarquías absolutistas -tiranías de todo cuño- y hasta Armand du Plessis, barón y cardenal de Richelieu 1585-1642).
No hay motivo. En la tradición católica de Costa Rica, ya se consagró la nación entera al Señor en 1892, 1921, 1953 y la última fue en la clausura del Congreso Eucarístico Mariano de 1991. No vemos razón nueva para una declaratoria. En la discusión de la Constitución Europea, los cristianos luchan porque se mencionen las raíces cristianas del Viejo Continente en la redacción de su carta magna, y nos parece que es justo que se haga por fidelidad a la historia, pero en Costa Rica, eso está ya solucionado, mientras pueda seguir existiendo el artículo 75 de nuestra Carta Magna.
No creo que los que hablen del Señorío de Jesucristo hayan tomado en cuenta que llamar a Cristo con el nombre de Señor, es decirle que es Dios, porque la palabra "Señor" es la traducción al griego que hicieron los "Setenta" (traducción griega del AT) al nombre santo de Dios "Yahveh". Ni creo que tengan en cuenta que el Nuevo Testamento llama a Cristo con el nombre de Señor, después de la Resurrección, porque brilla con evidencia en la humanidad sacratísima de Jesucristo toda la divinidad, pues como dice la Carta a los Colosenses 2, 9: "en Él reside la plenitud de la divinidad corporalmente", y estas alturas de teología nunca han necesitado la confirmación de la Asamblea Legislativa tica.
Si algunos diputados pretenden declarar el Señorío de Jesucristo, porque le tienen temor al patronazgo de la Santísima Virgen de los Ángeles sobre toda Costa Rica, como si este oscureciera la mediación única de Jesucristo, les recordaría que la mediación única de Cristo potencia otras mediaciones con la gracia que Él adquirió para nosotros. Y les recordaría la anécdota del estudiante que tradujo Deipara (la que dio a luz a Dios) por "igual a Dios" (Dei par), a lo que su profesor de teología protestante le espetó como calificación: parum theologiae minus linguae latinae (poquito-sabes- de teología, pero menos de latín)., lo que en buen romance hablado por los ticos rezaría: "el que no sabe de Altar, se persigna en cualquier armario".