Generalmente "se requiere más valentía para transigir y coincidir que para disentir". Estas sabias palabras de don Óscar Arias se aplican como anillo al dedo a la posición que por décadas ha tenido la dirigencia palestina. ¿Por qué? La respuesta seguramente está en Bagdad , Teherán y Damasco. Repasemos hechos recientes.
Edy Kaufman es un académico. Doctor en Ciencias Políticas, ha sido profesor e investigador por más de 25 años en el Departamento de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Hebrea. Además, es director del Instituto Truman para la Paz, miembro de Amnistía Internacional y un enamorado de Costa Rica. Es un "embajador " honorario de Costa Rica dondequiera que esté.
Edy ha sido miembro activo del Movimiento "Paz Ahora" en Israel. Consecuente con esos atestados, ha impartido por varios años un seminario sobre el problema palestino-israelí en la Universidad de Maryland (EE. UU.), junto con un profesor palestino de la Universidad de Belén. Este seminario es un ejemplo de lo que la recta razón y la buena fe pueden hacer en una situación tan difícil y compleja.
Relato lo anterior (y podría dar muchas otras referencias) para evidenciar a quienes no lo conocen que Edy es un verdadero activista de la paz , comprometido y muy humano. Ha trabajado con colegas y jóvenes palestinos e israelíes por décadas, creando lazos en la sociedad civil para la convivencia de estos pueblos.
Arafat y vaticinios. En su última estadía dictó varias conferencias sobre la situación reciente en ese conflicto. Imposible resumir su planteamiento, pero destaco una de sus conclusiones: quien creó la pavorosa situación actual fue principal y determinantemente Yaser Arafat al rechazar la última propuesta del expremier Barak de Israel e inmediatamente iniciar la Intifada . Una consecuencia directa fue el triunfo de Sharon sobre Barak en las elecciones israelíes de esos días. Esto era absolutamente previsible y lo dijimos en un artículo de entonces, vaticinando los tiempos terribles que vendrían.
Los enfrentamientos han llegado a extremos no vistos y han creado la peor situación de sufrimiento civil que se recuerde desde 1948.
Imposible analizar cada hecho de este período, las causas de acciones y reacciones. La mayoría de la gente va perdiendo la secuencia de los hechos y lo que va quedando en la mente es un incendio y un humarascal. Se debe extraer lo esencial entre tanta confusión.
Destrucción total. Desgraciadamente algunos de estos hechos son graves y decepcionantes:
Para quienes pensábamos que el rechazo de Arafat a la propuesta de Barak sin ofrecer alternativas era un error, queda claro que era peor que eso: es, quizás, parte de un plan para destruir el estado judío, según su estrategia por fases y no de un solo golpe, como lo quieren otros sectores islámicos fundamentalistas.
Arafat no ha querido parar totalmente el terrorismo. Esto explica su doble discurso: uno en inglés para Occidente (más conciliador y moderado) y otro en árabe, radical, extremista y anticonciliador.
La ola actual de kamikazes palestinos es promovida por el liderazgo del partido de Arafat.
Es dolorosa, lamentable, triste, la incursión del ejército israelí en las ciudades palestinas; pero ante la inacción y complicidad de Arafat y su grupo, no parece tener alternativa el Gobierno israelí en defensa de sus ciudadanos. Guardando las distancias es lo que hace el Gobierno colombiano ante el terrorismo, una vez fracasadas todas las opciones ofrecidas.
Hasta que los palestinos no tengan otro representante legitimado, Arafat lo es y con él hay que negociar por más desagradable y absurdo que sea ante su ahora claro propósito de prolongar el conflicto e impedir un acuerdo.
Hubiéramos preferido otro primer ministro en Israel, pero hay que reconocer que tampoco habría tenido opciones muy distintas ante la guerra kamikaze con apoyo de la OLP.
La paz es posible y necesaria. Alcanzarla puede tomar mucho tiempo y sufrimiento, pero llegará. El momento es delicado y trágico; costará mucho salir de esta terrible situación, pero, si el pueblo palestino logra ver su verdadero interés fundamental y acepta que Israel es una realidad con la que debe convivir, aún hay esperanza y podremos hallar luz en medio de la oscuridad.