
El filósofo Claude Lefort define lo político como una “puesta en forma, puesta en escena y puesta en sentido” del conflicto social que surge del encuentro entre opiniones, aspiraciones y acciones divergentes.
A diferencia de los totalitarismos, en una democracia, el conflicto se asume como parte integral de la convivencia. De ese modo, la prensa desempeña un papel decisivo en la “puesta en sentido” del conflicto que anima la vida política.
En su tercera edición, Ágora presenta cuatro puntos de vista sobre un tema crucial de la vida en democracia: la relación de la prensa con el poder.
En el contexto de una campaña electoral, conviene preguntarse: ¿cuál es la responsabilidad de los medios de comunicación en su rol de mediadores entre candidatos y electores?
Si la existencia de una prensa libre e independiente fue un eslabón indispensable para la constitución del sistema democrático moderno a lo largo del siglo XX, en los albores del siglo XXI, la presencia de nuevos medios como Internet inaugura otro tipo de relación entre gobernantes y gobernados. ¿De qué modo transforman los nuevos medios nuestra cultura democrática?
Al revelar hechos incómodos, la prensa es a menudo acusada de iniciar “juicios mediáticos”. ¿Qué significa esta expresión?
“La lección del mango verde” extrae jugosas conclusiones sobre cómo, ante los periodistas y bajo la presión popular, quienquiera libar “las mieles del poder” tendrá que tragarse sus pretensiones al morder en la amarga semilla de una ciudadanía exigente.