Don Miguel, usted merece todo mi respeto por su edad, pero eso no me impide reclamarle sus denuestos chauvinistas. Soy tan tico como usted, de pura cepa campesina, mas tengo absoluto convencimiento de que el lugar de nacimiento esaccidental, casual; es decir, no es algo que se deba a la propia intervención de cada uno de nosotros. Si usted y yo nacimos en Costa Rica,no fue por un merecimiento personal sino por un hecho fortuito. Por razones obvias, cualquiera que satisfaga los requisitos legales puede aspirar a nuestra nacionalidad, independientemente del lugar donde haya nacido. Si el lugar de nacimiento es casual, más meritoria es la adopción de una nacionalidad diferente a la que devino con el nacimiento pues esta adopciónsí es un hecho conscientemente escogido. Es ilógico, inhumano y sin fundamento el que los nacidos en un determinado país detenten la capacidad de objetar o recriminar a alguien el hecho de que haya obtenido legalmente su misma nacionalidad. Incluso nuestra propia Constitución los iguala en derechos y responsabilidades -a los connacionales no nacidos aquí-, respecto de los propiamente nacidos.
Derechos plenos. En mi caso, mi esposa es costarricense, aunque nació en Perú. Mis hijas tienen la doble nacionalidad y ahora una de ellas está optando por la nacionalidad estadounidense. De mis yernos, uno es costarricense nacido en EE. UU. y otro es hijo de colombianos naturalizados costarricenses. Algunos de mis nietos serán estadounidenses, pero tendrán todo derecho a optar por nuestra nacionalidad si así lo deciden ellos o sus padres. Todos pueden y podrán dedicarse, aquí, a las actividades lícitas que les vengan en gana, sin que usted pueda impedirlo, ni siquiera objetarlo. Y es buena ocasión para decirle que mi esposa -y yo, sin duda- también forma parte de la legión de quienes "encuentran muy mal", como gobernante, a don Abel Pacheco. Todos los costarricenses, nacidos o no en nuestro suelo, tienen todo el derecho de considerarlo así y de expresarlo públicamente. Es incluso su responsabilidad.
Si mi esposa o alguno de mis allegados no nacidos aquí consideran, con sobrada razón, que don Abel transgredió las normas éticas de la gobernación y la Ley de enriquecimiento ilícito (situación ya en manos dela Fiscalía General), pueden y deben criticarlo por eso, sin riesgo de verse forzados "a retornar a sus tierras", como usted lo pide indirectamente al reclamárselo así a dos distinguidos periodistas no nacidos aquí. También es una falacia su argumento de que "los que aquí nacimos nos las arreglaremos solos". Nosotros, todos -incluido usted- necesitamos a los extranjeros naturalizados para arreglar entre todos nuestras cosas, que muy mal están en buena parte por culpa de su admirado Abel. Es su derecho y es su obligación. Y les debemos nuestro respeto y reconocimiento.
Periodistas dignos. Así que, don Miguel, es un craso error expresar que la gesta de "arreglar" el estado de cosas corresponde solo a los verdaderos ticos, en el sentido que usted da a "verdaderos",y que esta nunca debe estar en manos de "extranjeroides". Presumo que eso es una rabieta propia de su edad, pero no por ello se debe pasar por alto.
En cuanto a los periodistas aludidos por usted, con quienes me solidarizo en esta oportunidad, vale decir que ellos tienen el respaldo mayoritario de nuestra ciudadanía y es oportuno dejar constancia ahora de que lamentamos -mi familia, mis hermanos, mis amigos, mis vecinos- su eventual renuncia a los cargos que tan digna y responsablemente han venido desempeñando. Es una lástima si Teletica los deja ir.
Espero que usted lea o escuche detenidamente este comentario sin que lo perturben los genuinos agradecimientos que esté recibiendo por parte de don Abel o de sus colaboradores, quienes deben ser fieles al mandatario porque él es su patrono. En todo caso, muy genuino deberá ser el agradecimiento de don Abel: no es usual que alguien incurra en el onerosísimo gasto de publicar una página entera para adular a quien es responsable de nuestro fatal desgobierno. Eso es más propio de algunos medios de comunicación en que el gobierno pautasus anuncios con claro favorecimiento.