Desde el 30 de julio, una cuadrilla de la empresa canadiense Theratronics trabaja en la instalación de la nueva bomba de cobalto en el hospital México.
Esta es una de las dos unidades adquiridas por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), como parte del equipamiento de los servicios de radioterapia.
Isaías Guevara, jefe interino del servicio de oncología de ese centro asistencial, informó de que estas obras deben estar concluidas el 17 de agosto.
La nueva unidad entrará en funcionamiento tres días después.
Mientras tanto, todos los pacientes de ese hospital, así como también los enfermos que padecen cáncer y que son atendidos en el Calderón Guardia, son remitidos al servicio de radioterapia del San Juan de Dios, en tres turnos diarios.
Las autoridades del hospital más viejo del país establecieron los siguientes horarios; de 7 a. m. a 3 p. m. para los pacientes del San Juan; de 3 p. m. a 7 p. m., los del hospital México, y de esa hora y hasta las 11 p. m., los del Calderón Guardia.
Marco Antonio Bruno, jefe del servicio de radioterapia del San Juan de Dios, dijo que, en promedio, la máquina Theratron --la única que funciona en este momento-- atiende, todos los días, a 40 pacientes del San Juan.
A esta cifra hay que agregarle otros 30 enfermos que remiten de los otros hospitales.
Allí, en estos momentos, solo funciona una de las dos unidades de cobalto, pues la Alcyon II (la máquina que causó la tragedia de sobreirradiación en 1996), dejó de trabajar definitivamente hace cuatro meses por problemas en el motor que acciona la entrada y salida de la pastilla con cobalto.
La cobaltoterapia es utilizada como tratamiento paliativo y curativo contra diferentes tipos de cáncer.
En el país, solo los hospitales México y San Juan de Dios tienen el servicio.
Las nuevas unidades son tecnología de punta en estos tratamientos, aseveró el oncólogo Guevara. El equipo tiene un sistema de planeación computadorizada, el cual reduce el riesgo de afectar tejidos sanos con la irradiación.
Falta más
La compra de esos equipos se da tres años después de que sucedió la tragedia con cobalto, en la que 115 enfermos de cáncer recibieron dosis excesivas de radiación en la máquina Alcyon II, del San Juan de Dios.
La adjudicación de la compra se dio el 12 de noviembre del año pasado, cuando la junta directiva de la CCSS acordó comprar a la Theratronics dos unidades nuevas de cobalto.
Esta adquisición forma parte de una inversión de $1,7 millones (¢493 millones, al tipo de cambio actual), en la que se incluye la compra del acelerador lineal y del equipo de planeamiento para esta terapia.
Las obras que se efectúan en el hospital México incluyen el desmantelamiento de la máquina vieja (que ya tenía más de 20 años de funcionar), el envío de los materiales radiactivos al exterior, la instalación de la nueva bomba y su calibración.
Cuando estos trabajos estén concluidos, los pacientes de los hospitales San Juan de Dios y del Calderón Guardia serán tratados en el México, mientras se realizan las mismas obras en el hospital San Juan de Dios, que están programadas para comenzar en setiembre.
Posteriormente, en el hospital México iniciarán los trabajos correspondientes a la ampliación del servicio, a fin de ubicar una nueva bomba de cobalto, el simulador y los consultorios de los médicos.