
BANGKOK (AFP) Una granada lanzada contra manifestantes que piden la dimisión del primer ministro de Tailandia provocó 46 heridos cerca de una sede gubernamental en Bankgok, cuyos dos aeropuertos están bloqueados por la oposición desde el martes, dejando atrapados a miles de turistas.
Según un responsable policial, la explosión ocurrió cerca de un escenario preparado para las manifestaciones ante la sede gubernamental, en el tercero de una serie de ataques en las últimas dos semanas contra los opositores que piden la renuncia del primer ministro, Somchai Wongsawat.
Un portavoz de los servicios de emergencia indicó que 46 personas habían resultado heridas.
Suriyasai Katasila, representante de los manifestantes opositores, señaló a la televisión que al menos tres de los heridos están graves. "El ataque ocurrió casi a medianoche delante de la casa de gobierno" ocupada desde el 26 de agosto.
Los manifestantes mantienen además bloqueados los dos aeropuertos de Bangkok. Miles de turistas extranjeros intentaban salir del país, principalmente a través de la base militar de U-Tapao, a 190 km al sureste de la capital y autorizada para operar vuelos prioritarios de las compañías comerciales.
El primer ministro, Somchai Wongsawat, pidió el sábado a los opositores que se retiren de esos aeródromos que bloquean desde hace cinco días, advirtiéndoles que su acción puede aislar a Tailandia de la comunidad internacional.
"Seguir con el bloqueo es muy peligroso. Hará que la comunidad internacional pierda su confianza en Tailandia (...) y destruirá la imagen del país", dijo Somchai, directamente afectado por el bloqueo, pues desde el miércoles está aislado en la norteña ciudad de Chiang Mai.
Haciéndose eco de un llamado similar hecho el viernes por Estados Unidos, los embajadores europeos en Bangkok pidieron el sábado la evacuación "pacífica y sin tardanza" de los aeropuertos, cuyo cierre dejó bloqueados a más de 100.000 pasajeros en Tailandia, donde el turismo internacional es una de las principales fuentes de ingresos.
Las autoridades aeroportuarias dijeron además que el aeródromo internacional continuará cerrado al menos dos días más, hasta las 18H00 (11H00 GMT) del lunes.
El viceprimer ministro, Olarn Chaiprawat, advirtió este sábado que la operación de repatriación de los turistas "podría llevar un mes a partir de ahora".
La tensión era creciente en los alrededores del aeropuerto internacional (Suvarnabhumi), donde los manifestantes pro monárquicos de la Alianza del Pueblo por la Democracia (PAD) erigieron barricadas con alambres de espino y neumáticos.
Los opositores han rechazado toda posibilidad de negociaciones y exigen para poner fin a sus protestas la dimisión de Somchai, al que acusan de ser un "tirano corrupto" y una marioneta del ex primer ministro en el exilio Thaksin Shinawatra, del que además es cuñado.
El jefe del gobierno tailandés proclamó el jueves el estado de excepción, lo que otorga a la policía poderes adicionales para restablecer el orden, con el apoyo del ejército.
Sin embargo, el jefe del ejército, el general Anupong Paojinda, se mostró contrario al uso de la fuerza.
El fundador de la PAD, Sondhi Limthongkul, pidió a sus partidarios que sigan los bloqueos y declaró estar "dispuesto a morir en nombre de este combate por la dignidad" ante una cadena de televisión de su propiedad.
Según estimaciones de la policía, 3.000 manifestantes se encontraban el sábado en el aeropuerto internacional, otros 1.000 en el de Don Mueang -usado para vuelos domésticos- y 700 más en la sede del gobierno.
© 2008 AFP