La decisión fue asumida "de última hora" por su director, Tomás Borge, ante la amenaza de los trabajadores de solicitar un embargo de los bienes del diario para obligar a sus dueños a pagarles salarios retenidos desde diciembre pasado, dijo la periodista María Antonia López.
López explico que el "cierre técnico" por un período no especificado implica no pagar a los trabajadores salarios y otras prestaciones por un monto superior a $100.000, mientras el periódico esté cerrado.
Unos 150 empleados del rotativo entre periodistas, técnicos y personal administrativo, aguardaban anoche a Borge para reunirse con él en una asamblea y exigirle una explicación a la intempestiva medida.
"Una disposición similar fue revocada a finales de diciembre anterior por Borge, después de que lograra un acuerdo de pagar salarios atrasados con fecha de vencimiento del 31 de enero, lo que no ha sido efectivo", afirmó López.