El empresario Mario Villatoro Jiménez, sospechoso de defraudación fiscal y excarcelado con una fianza de ¢20 millones, garantizó ayer que no aprovechará la libertad provisional para escapar de la justicia.
Villatoro fue detenido el 5 de enero de este año y excarcelado el 16 de ese mes, lo que originó la protesta del presidente Miguel Ángel Rodríguez ante el Poder Judicial.
Durante una entrevista realizada en el despacho del abogado Tomás Esquivel, el empresario, dueño de una cadena de tiendas que operan en diversas partes del país, consideró injustas las objeciones del Gobierno.
En compañía de su abogado, Karl Jensen, Villatoro reiteró que está dispuesto a llegar a un arreglo mediante una conciliación en la cual se comprometería con el Ministerio Público a saldar unos ¢220 millones.
Esa suma es la que supuestamente habría dejado de pagar en tributos.
¿A qué atribuye que el Gobierno haya protestado por su excarcelación?
Quisiera saber la razón pero no encuentro respuestas. Fíjese que los delitos por los que me acusan no existían hace cuatro años. A veces sueltan a personas acusadas de delitos más graves y no protestan.
Lo que dice el Gobierno es que su excarcelación podría facilitar su fuga a otro país como ha sucedido con otras personas.
En mi caso no existe ese peligro. Yo le estaba haciendo frente a otra acusación por unos contenedores detenidos en Limón el año pasado y en lugar de escapar había ofrecido conciliar. Ahora ofrezco lo mismo. No me voy a escapar.
Usted dice que acepta pagar unos ¢220 millones. ¿Eso no es una muestra de culpabilidad?
De eso prefiero no hablar pues son asuntos a ventilar en los tribunales.
¿Es Mario Villatoro un hombre acaudalado como dicen las autoridades?
Vivo con comodidades pero se lo debo al esfuerzo y dedicación que pongo en mi trabajo. "Mis acreedores siempre me han dado tiempo para pagar. "Tengo ganancias pero a veces también tengo pérdidas. Tengo una casa cómoda y algunos carros que todavía debo. Así es que no soy ese hombre millonario".
¿Cómo empezó en este tipo de negocios?
Empecé vendiendo sombreros y bolsos luego de que vine de El Salvador en 1978. Empece a traer mercadería por $300 y $500. Poco a poco me fui haciendo un nombre gracias a una trayectoria limpia.
¿Es cierto que poco antes de ser detenido usted estaba vendiendo algunas de las tiendas ?
Solo cerré algunos negocios.
¿Por qué un juez tendría que creer que no se va a evadir?
Mis hijos nacieron y estudian aquí; no tengo arraigo en ningún otro país. En Costa Rica está mi vida.