Las gasolineras prácticamente están cerradas desde ayer; unos 30 especialistas no han logrado llegar hasta el hospital Max Peralta y se tuvo que pedir apoyo del centro asistencial de Turrialba; el ITCR suspendió lecciones porque muchos profesores no pudieron pasar y centenares de cartagineses caminaron ayer hasta 5 kilómetros para trasladarse a sus trabajos, citas médicas y otras necesidades en San José.
Tal era el panorama en la ciudad de Cartago y los cantones a su alrededor, cuyos habitantes han sido los más afectados con el bloqueo de los accesos a la provincia que desde la madrugada del jueves mantienen los agricultores.
Pero también hay trastorno en el transporte de productos, como unos 20 furgones de piña que iban hacia Limón, donde la fruta sería cargada en un buque que zarpó ayer.
La Cruz Roja cartaginesa también está trabajando horas extras pues debió instalar tres puestos para prevención de emergencias en El Alto de Ochomogo, Corralillo y Llano Grande.
Los cartagineses se quedarán, probablemente, sin ferias del agricultor en el cantón Central y en el vecino Oreamuno.
Mientras, el equipo de la primera división pidió al Comité de Competición de la Federación Costarricense de Futbol suspender el partido previsto para el domingo contra San Carlos, en Ciudad Quesada. Se argumenta que 12 jugadores viven en San José y no han logrado asistir a los entrenamientos.
Los agricultores comunicaron que el movimiento lleva ahora el nombre de Jesús Antonio Martínez Picado, en homenaje al compañero muerto anteayer en un incidente con una vagoneta, en Coris de Cartago.
Gran perjuicio
Monge es una de los centenares de cartagineses que hicieron ayer cualquier esfuerzo para ir a sus trabajos ante el temor de perderlos. Al ser las 12:15 p. m. estaba en Ochomogo, tras caminar desde las 9 a. m. Debía entrar a sus labores en un supermercado en Escazú, a las 11 a. m., pero no pudo lograrlo pese a intentar viajar en taxi, pues denunció que los "piratas" se estaban aprovechando para cobrar tarifas exhorbitantes.
La congojas del hospital Max Peralta fueron aliviadas por el Wílliam Allen de Turrialba, donde se trasladaron cirugías y citas.
Quienes seguían con la incertidumbre eran transportistas como Francisco Herrera, de Transportes Herrera, cuyo vehículo estaba atrapado desde el jueves, a las 8 a. m., en el cruce a Taras.
Pedro Camacho, con 27 años de labores en transporte, llevaba ¢400.000 en tomate, melón, papaya, sandía, lechuga, plátano y otros hacia Juan Viñas, pero prácticamente ya perdió toda la carga.
Aunque afirman entender la posición de los agricultores, los transportistas ya están en zozobra por la falta de servicios sanitarios, agua y las malas condiciones para dormir.
Pese a esto, productores como Froilán Leitón Quirós, de 60 años y vecino de Llano Grande, y Marvin Montero de Pacayas, cantón de Alvarado se mantienen firmes porque, afirmó, desde hace tres años arrastran pérdidas, mientras que los intermediarios que importan el producto barato obtienen grandes ganancias.
Su posición fue respaldada ayer por un acuerdo en pleno de la Municipalidad de Oreamuno, que declaró no grato al ministro de Agricultura y Ganadería, Esteban Brenes. Igual actitud adoptó el Comité Cívico de Cartago.