El vídeo que parecía ser la prueba más importante en su contra podría ser la salvación para los tres imputados en el juicio por el delito de lesiones leves, que se ventila en el Juzgado Penal de Heredia, relacionado con los hechos ocurridos el 30 de junio de 1996 en el estadio Rosabal Cordero.
En este proceso figuran como acusados Luis Alonso Monge, Carlos Eduardo Lépiz y Fabio Mora a quienes se les vincula con la paliza que recibió Mauricio Aguilar Torres durante el zafarrancho que se registró luego de que el Club Sport Cartaginés triunfó en el partido de la semifinal del campeonato de futbol.
Aunque dos de los supuestos agresores aparecen en las tomas de la televisión, las imágenes no registraron al denunciante.
Según Aguilar, él se lanzó a la gramilla para celebrar el triunfo junto con otros muchos aficionados brumosos y en el momento en que recorrían la cancha con una bandera, gran cantidad de furiosos seguidores heredianos se les vinieron encima.
"Me dieron muchos puñetazos; no respondí porque no hubo tiempo de defenderme", declaró el ofendido, quien aparentemente todavía sufre las consecuencias de un fuerte golpe en la nariz.
No obstante, Aguilar también manifestó ante la jueza Rita Calvo que al momento del conflicto no pudo ver a sus agresores, y que pudo saberlo luego de observar el vídeo que transmitió un canal de televisión y ver las fotos de los periódicos al día siguiente.
Equivocación
Por esta razón es que la jueza decidió conocer el material audiovisual que facilitó Canal 7, que en aquella ocasión transmitió el juego de futbol.
En el vídeo se aprecia a un grupo de muchachos que tiraban al suelo a un aficionado cartaginés y le propinaban puntapiés y puñetazos durante varios minutos. En esta acción participaron, según se apreció, al menos dos de los acusados, mientras que al tercero no se le ubicó en ningún momento, pese a que la cinta fue observada lentamente y en varias ocasiones.
La sorpresa es que aquel hombre agredido con brutalidad no era Mauricio Aguilar, sino otra persona que nunca denunció el hecho.
De esta forma, aunque efectivamente los imputados hubieran formado parte de los hechos, no tienen relación con la causa que conoce el Juzgado Penal. El afectado solo pudo responder que no fue hasta ahora que descubrió que esa persona no era él.
El juicio continuará el próximo martes cuando se recibirán cuatro testigos más.