
¿Cómo podemos darles a nuestras mascotas una calidad de vida que tenga buena salud, buen desarrollo, bienestar y una sana convivencia con nosotros y con otros animales?
Ese fue el objetivo de Vivir con mascotas, un foro de La Nación que se transmitió este viernes 27 de febrero por YouTube.
El espacio contó con la participación de cuatro veterinarias especialistas en diferentes ramos:
Silvia Coto Mora, presidenta del Colegio de Médicos Veterinarios
Jimena Romero Fernández, directora de Educación de PETS+
Natalia Abarca Quesada, jefa del cuerpo médico La Vete
Diana de la O Castillo, veterinaria de Vetim.
“La salud preventiva es mucho más que tratar un perro enfermo, es prevenir enfermedades o detectaras y tratarlas a tiempo. Esto se hace con vacunación y desparasitantes de acuerdo con el estilo de vida y edad de la mascota, y controles tempranos”, dijo Abarca.
En esta salud preventiva, hay varios factores trascendentales: la alimentación, el bienestar emocional, las vacunas y medicamentos y la educación de las mascotas. También, es importante un seguimiento mayor a medida que van envejeciendo.
Alimentación es clave
Una buena alimentación es sinónimo de buena salud, pero hay prácticas que no son saludables, como darles a las mascotas los mismos alimentos que nosotros comemos.
De la O expresó que la nutrición es salud preventiva: “Cualquier tipo de desbalance en las raciones que les estemos dando en un tiempo sostenido puede repercutir en la salud de la mascota, ellos tienen necesidades muy diferentes y organismos muy diferentes”.
Abarca complementó diciendo que muchas veces, por moda, con las mejores intenciones, las familias comienzan a formular dietas caseras no balanceadas.
“En la clínica, estamos viendo enfermedades que hace unos 10, 15 años no veíamos relacionadas con una mala nutrición”, destacó.
Romero se refirió a algunos animales que requieren dietas más especiales debido a enfermedades crónicas o degenerativas. Por ello, se debe ir de la mano con el veterinario para tener una mejor alimentación para ellos.
El riesgo de tener información a “un clic de distancia”, dijo la presidenta del Colegio, es más riesgoso, porque las personas pueden dejarse guiar por “recomendaciones” que no necesariamente sean buenas para cada animal.
Un ejemplo son las llamadas dietas BARF (comida cruda biológicamente apropiada, por sus siglas en inglés) que buscan dar alimentos crudos como carne, huesos carnosos, vísceras, frutas y verduras, para imitar su nutrición ancestral. Coto destacó que, para algunos animales, esto puede ser beneficiosas, pero para otros no.
“El respaldo de un profesional en la formulación de la dieta es fundamental. Estamos manipulando ingredientes de forma cruda. Si no se cuidan las temperaturas y la manipulación, podríamos tener crecimiento de bacterias que puedan enfermar”, dijo Coto.
Vacunas trascendentales
La jerarca del Colegio de Médicos Veterinarios lamentó que la tendencia de algunas personas a no vacunarse también se extiende a que no quieran vacunar a sus animales. Y así como ha regresado el sarampión en los humanos, otras enfermedades podrían volver a los animales si la vacunación cae.
De la O recalcó también la importancia de los refuerzos. Abarca señaló que los programas de vacunación están adaptados a las necesidades de perros, según su raza, edad, tamaño y estilo de vida. Romero comentó que la vacunación de los gatos también es muy importante: “No porque se diga que tienen siete vidas deben descuidarse”.
Las emociones
Durante años, las emociones no fueron vistas como algo de mayor importancia. Sin embargo, es vital para su desarrollo.
“Las mascotas necesitan recreación y un entorno donde se sientan bien”, puntualizó Abarca.
Coto ejemplificó que estar todo el tiempo dentro de cuatro paredes es altamente estresante, especialmente para los perros.
Romero enfatizó la importancia de que los perros salgan a caminar, en estar en contacto con el aire libre.
Coto añadió: “No es tanto un asunto de tiempo o distancia, como de que pueda olfatear su entorno. El cerebro de un perro se relaja con su nariz”.
Los gatos, por su parte, prefieren estar en casa, pero requieren estimularse constantemente porque son cazadores por naturaleza; por eso es necesario tener muebles con diferentes alturas diseñados para sus juegos, o tener la comida en diferentes materiales.
Detectar a tiempo
Abarca enfatizó que los controles periódicos son trascendentales para detectar a tiempo enfermedades; esto no solo dará como resultado tratamientos más económicos, sino también un menor sufrimiento animal.
Romero y Abarca indicaron que los chequeos generales son imprescindibles:
- Cachorros: entre cinco y seis veces al año; requieren más vigilancia.
- Adultos entre uno y siete años: una vez al año.
- Mayores de siete años: cada seis meses
- Si hay patologías de fondo: chequeos más específicos según lo dictado por el veterinario.
Además, se debe acudir al veterinario ante el menor cambio en la mascota o si se tienen dudas.
Espacios ‘pet friendly’

Sobre el concepto pet friendly, Coto indicó que primero debe definirse si es para el animal, para que realmente se vaya a sentir bien, o si es para el humano que quiere llevar a su mascota donde quiera, o bien, si es una estrategia de marketing para un negocio.
“Aquí a quien debemos tener el centro es a la mascota. Nos toca a nosotros como responsables medir cómo es el lugar para nuestro animal de compañía”, destacó.
De la O manifestó que los tutores también a veces son demasiado caprichosos y piensan “yo lo quiero llevar a este espacio”, sin preguntarse si la mascota está lista para socializar o si va a sentirse bien.
¿Y si quiero una mascota?
Coto indicó que la persona debe tomar en cuenta:
- El espacio donde vive
- El tiempo que puede destinar
- La cantidad de personas que conviven en el hogar y sus características
- La responsabilidad de acompañar y cuidar
“Es un compromiso de por lo menos 15 años, debe planificarse”, concluyó Coto.
