
La veterinaria Jennifer Brenes permanece estable y se recupera en su casa, después de sufrir una agresión con un martillo por parte de un hombre el miércoles 2 de setiembre en Cartago.
La profesional atraviesa un proceso de recuperación física y emocional junto con su familia, según informó este viernes el Colegio de Profesionales en Medicina Veterinaria.
“Como mujer y profesional quiero hacer un llamado de alto a la violencia que se vive en el país; la violencia solo produce dolor. El día de hoy quedó en firme la denuncia en contra de mi agresor, confiamos en una justicia pronta y cumplida”, señaló Brenes.
La veterinaria sufrió una fractura craneal y lesiones en una mano producto del ataque.
La agresión ocurrió en Alma Vet, en Guadalupe de Cartago. Una cámara de seguridad del establecimiento captó el momento en que un hombre irrumpió en el lugar y golpeó reiteradamente a la veterinaria con un martillo.
Tras el ataque, el Colegio de Profesionales en Medicina Veterinaria ofreció acompañamiento legal a Brenes y puso a su disposición el apoyo del área de comunicación institucional.
La organización también recordó que sus agremiados cuentan con un fondo de solidaridad para enfrentar esta y otras situaciones.
Gremio reporta otros señalamientos
Silvia Coto, presidenta del Colegio, aseguró que, después de conocerse la agresión, otros veterinarios reconocieron al presunto atacante y comunicaron experiencias previas relacionadas con animales que llevó a consulta.
Según Coto, esos profesionales indicaron que algunos animales llegaron en condiciones deficientes de salud, con padecimientos que podrían relacionarse con negligencia o maltrato.
El Colegio aprovechó la situación para recordar que la tenencia responsable de animales implica procurar su bienestar y atender adecuadamente sus necesidades de salud.

Sospechoso recibió valoración psiquiátrica
Un hombre de apellido Sosa, investigado por la aparente tentativa de homicidio, permanecerá un mes internado en el Centro de Atención para Personas con Enfermedades Mentales en Conflicto con la Ley (Capemcol).
La medida respondió a una solicitud de la Fiscalía Adjunta de Cartago y forma parte de las diligencias de investigación de la causa 26-003857-0058-PE.
Luego de la detención, Sosa recibió una valoración psiquiátrica preliminar que señaló la posibilidad de que presente un padecimiento mental. Ante ese resultado, la Fiscalía solicitó su internamiento para efectuar otras evaluaciones médicas.
Esos estudios permitirán determinar si el sospechoso presenta una condición de inimputabilidad y si corresponde aplicar el procedimiento especial previsto en la legislación costarricense.
Una persona se considera inimputable cuando, al momento de los hechos, no tiene capacidad para comprender el carácter delictivo de su conducta o, aunque pueda comprenderlo, no logra actuar conforme a ese entendimiento debido a una condición como una enfermedad mental, explicó la Fiscalía.
La determinación corresponde a las valoraciones de la Sección de Psiquiatría y Psicología Forense del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Una eventual declaración de inimputabilidad no impide que la persona enfrente un proceso judicial.
En caso de realizarse un juicio y determinarse su responsabilidad, a una persona declarada inimputable no se le impone una pena ordinaria. La legislación establece en esos casos una medida de seguridad.
Estas medidas tienen un propósito curativo y buscan atender la condición de salud de la persona.