La lovastatina, el principal componente de una serie de medicamentos para reducir el colesterol, podría prevenir los ataques al corazón en personas de alto riesgo, aun cuando cuenten con niveles aceptables de colesterol.
Entre los pacientes propensos a un padecimiento coronario se encuentran los hipertensos, obesos, diabéticos o quienes presentan una predisposición hereditaria a las enfermedades del corazón.
Esta conclusión surge de un estudio de prevención coronaria de la Fuerza Aérea estadounidense, en el estado de Texas, y que se dio a conocer el 12 de noviembre del año pasado, entre 6.605 personas con algún factor de riesgo (diabéticos, fumadores e hipertensos entre los 45 y 73 años de edad).
No obstante, algunos cardiólogos no están muy de acuerdo con esta medida preventiva, pues, por lo general, este medicamento se receta luego de que una persona ha presentado un infarto, y no antes, como se realizó durante el estudio, que abarcó cinco años.
La investigación, conocida como AFCAPS (por sus siglas en inglés), realizada entre 6.605 personas , determinó que se redujo, en un 54 por ciento el riesgo de infarto en las mujeres, y en un 34 por ciento en los hombres.
Entre los hipertensos, el riesgo de una complicación coronaria disminuyó en un 43 por ciento, en los diabéticos un 43 por ciento, y en las personas de edad avanzada en un 29 por ciento.
Actualmente, en Costa Rica existen seis medicamentos con lovastatina autorizados por el departamento de Drogas del Ministerio de Salud, de los laboratorios Leti, Stein, Lisan y Merck Sharp and Dohme, cuyo costo varía entre los ¢4.000 y los ¢6.000.
Las enfermedades cardiovascular ocupan actualmente el primer lugar en mortalidad en el mundo, y cobra unas 13 millones de vidas por año.
Peros
El endocrinólogo José Guillermo Jiménez, funcionario de Merck Sharp and Dohme, aseguró que esta medida preventiva debe tomarse si los niveles de colesterol no disminuyen luego de que el paciente cambia sus hábitos alimentarios y combate el sedentarismo.
Asimismo, declaró que una vez iniciado el consumo de este medicamento, se debe seguir ingeriendo de por vida.
Por su parte, el cardiólogo Jorge Suárez Loaiza se opone al uso preventivo de este fármaco ."Todas estas medicinas tienen efectos secundarios en dosis altas, o cuando se asocian entre ellos. Hay que realizar constantemente exámenes de la función del hígado, pues lo pueden afectar. Deben de darse cuando realmente está indicado."
De acuerdo con el catálogo de fármacos de Internet Rxlist , entre los efectos secundarios se pueden incluir las disfunciones del hígado, algunos problemas óseos y la disminución en la producción de espermatozoides, entre otros.
Por su parte, el cardiólogo Juan Carlos Elizondo Urrutia aseguró que el uso preventivo del fármaco debe limitarse a quienes presentan varios factores de riesgo, aunque admitió que, eventualmente, este tipo de administración puede ser favorable para los pacientes propensos a un infarto.