Los diputados no estarán obligados a tomar el café y comer las galletas que les ofrece el Congreso gratuitamente durante las sesiones del plenario.
Desde el pasado martes la Cooperativa de Empleados de la Asamblea Legislativa (Coopeasamblea) vende repostería a los legisladores en la soda anexa al salón del plenario, conocida como el cafetín.
El servicio fue gestionado por el propio presidente legislativo, Rolando Laclé, y el acuerdo se logró por medio de Antonio Ayales, director ejecutivo del Congreso.
"Algunos (diputados) me han manifestado su deseo de tener algún servicio aquí (plenario) porque hay gente que viene aquí y no tiene tiempo de almorzar", justificó Laclé.
Ayales confirmó que el martes se vendieron 10 piezas de repostería, pero el miércoles la demanda subió a 17.
Un empleado de Coopeasamblea se encarga desde las 4 p. m. y hasta las 6 p. m. de la venta y el cobro de los alimentos.
Fundamentalmente se ofrece repostería y algunas frutas; sin embargo, el menú podría variar de acuerdo con las exigencias y los gustos de los diputados.
Mientras tanto, Laclé dijo que a los legisladores se les seguirá brindando en forma gratuita café, refrescos y galletas, tanto mientras participan en la sesión del plenario como en las de comisiones.
Con las medidas de austeridad tomadas en el actual Congreso se suspendió el servicio de alimentación diaria que se les suministraba a los diputados durante las sesiones.
Una legisladora confesó a este medio que sus compañeros estaban aburridos de consumir solo galletas tipo soda y cremitas.
Por eso algunos decidieron llevar alimentos cuando van a sesión.
Buenos olores
Los representantes de Guanacaste compartían cuajada de la pampa, los limonenses pan bon y los sancarleños toronja rellena.
La gestión de Laclé fue bien vista por Humberto Arce, jefe de fracción del Partido Acción Ciudadana (PAC).
"La austeridad de la Asamblea Legislativa no tiene por qué desembocar en hambre para los diputados.
"Debería existir una soda surtida y que los diputados compren lo que quieran".
El liberacionista Bernal Jiménez comparte a medias la decisión.
"Yo me opongo a los privilegios, pero se están haciendo extremos exagerados. Lo lógico es que la alimentación de los diputados la dé la Asamblea", dijo.