Orotina. Evelyn Pérez Arias, con su hijo en brazos, Jorge Villalta Quirós, con una pichinga de combustible y un saco de cemento, son dos vecinos de El Barro y Llano Bonito de Turrubares quienes claman por que el Gobierno les facilite un autobús que los traslade, principalmente, hacia Orotina.
A este cantón alajuelense viaja la mayoría de vecinos de Turrubares a recibir atención médica o a trabajar.
Desde el pasado 22 de octubre, cuando ocurrió la tragedia al precipitarse un bus al río Grande de Tárcoles, unos 1.500 habitantes de los distritos de San Juan de Mata y San Luis, del cantón de Turrubares y comunidades como Bajo El Barro, Paso Agres, Lagunas, El Llano y San Francisco, quedaron sin cómo trasladarse a estudiar, trabajar o hacer compras en Orotina.
Urgente
“Necesito pasar prácticamente todos los días hacia Orotina porque trabajo en el área de seguridad con el Ministerio de Educación. Cada vez debo pagar ¢2.000 a un taxi, o sea, ¢8.000 diariamente sólo en transporte. Es una falta de consideración hacia nosotros que no tenemos solvencia económica”, señaló Jorge Villalta Quirós, vecino de Llano Bonito, mientras esperaba trasladar en la lancha de la Comisión de Emergencias un recipiente con gasolina y un saco de cemento para hacer unos arreglos en su casa.
Claudia Santamaría Quirós, vecina de Paso Agres, comentó que es necesario que se restablezca el servicio de transporte público.
“Con el accidente uno queda traumatizado y hasta hoy, por una emergencia que se me presentó, decidí pasar en bote. Se necesita mucho dinero para trasladarse de un lugar a otro. Es necesario que los dueños de los buses nos ayuden”, dijo .
Rolando Aguilar, uno de los propietarios del bus accidentado, explicó que su empresa sigue siendo concesionaria de la ruta, tal y como lo han hecho por más de 20 años. Sin embargo, prefirió no comentar nada sobre la posibilidad de que el MOPT esté ofreciendo la ruta a otros empresarios, o de que se piense ofrecer algún servicio a los usuarios en los próximos días.
Evelyn Pérez Arias, vecina de El Barro, quien se dirigía hacia a Orotina con uno de sus hijos en brazos, aseveró: “que alguien nos ayude poniendo un bus de este lado (Orotina) para que no nos veamos tan afectados económicamente. ¢Son 8.000 lo que estamos pagando y no todas las personas tienen esa posibilidad”.
800 viajes en bote
Cerca de 300 personas de Turrubares y Orotina se trasladan diariamente de un lado al otro del río Grande de Tárcoles.
Los fines de semana la cifra llega a 500, según informó Luis Hidalgo Sibaja, representante de la Asociación Nacional de Guarda Vidas, contratada por la Comisión Nacional de Emergencias para el servicio de transporte de personas en dos lanchas debidamente equipadas.
“Nuestro personal inicia labores a las 4:30 a. m. y prestamos el servicio hasta las 5 p. m.”, comentó.
Según explicó Hidalgo, hasta el 5 de noviembre tenían 769 transportes realizados, para un total de 2.411 personas transportadas.
“Fuimos contratados por 22 días y creemos que ya el próximo fin de semana el puente estará habilitado. Tenemos cinco personas en cada embarcación: dos encargados en cada bote, dos operadores o asistentes y un técnico en emergencias médicas”, señaló Hidalgo.
Puente listo la otra semana.
Diez operarios de la firma Procon S.A ya terminaron, prácticamente, toda la estructura del puente bailey y la han colocado sobre los pilotes.
David Hernández Quirós, encargado de la obra, manifestó que esperan que este lunes se pueda dar inicio a la colocación del piso, una vez que toda la estructura esté correctamente colocada.
“Si no hay inconvenientes, el viernes o sábado de la próxima semana el puente estará listo. Hay detalles importantes que se deben ir cumpliendo a la perfección, y eso a veces demanda más tiempo del que uno piensa”, agregó Hernández.
El puente- de 84 metros de largo y 2.5 de alto- está conformado por 28 paneles o bahías que son soldadas para que sobre ellas se coloque el piso y, posteriormente, una capa de asfalto en las entradas a ambos lados.