
Puntarenas. Los más de 1.300 habitantes de la comunidad de El Cocal rechazan el uso más intenso de una vía cantonal, autorizado por el MOPT desde mediados de diciembre.
Anteriormente, otra vía, la carretera nacional, se usaba tanto para entrar como para salir de Puntarenas. Esta carretera solo sirve ahora para salir.
Para entrar, ahora se usa únicamente una calle que antes se empleaba como ruta alterna en ambos sentidos. El uso más intenso de esta vía ha motivado las quejas de los vecinos.
El nuevo camino de entrada es de 1,8 kilómetros y comienza en el Yacht Club, pasa por el frente de la sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica y la escuela Nuestra Señora de Sión, y finaliza en el edificio del Club Rotario.
Molestia. El nuevo trayecto atraviesa el barrio El Cocal, donde los vecinos están disgustados.
“Me preocupa la velocidad con la que pasan los carros porque las aceras, a lo largo de este barrio, no son las adecuadas para caminar con comodidad”, afirmó Azalia Coto Solano, quien tiene una pulpería frente a esa vía.
Por su parte, Arnoldo Alfaro Chavarría, otro de los vecinos, envió el viernes una carta a la ministra de Salud, María Luisa Ávila, para solicitar acciones ante la contaminación sónica que sufren los vecinos debido a los carros que transitan por el lugar.
La Dirección de Ingeniería de Tránsito del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) cambió el uso de la vía alterna para evitar embotellamientos, sobre todo en época de vacaciones.
Júnior Araya Villalobos, director de Ingeniería de Tránsito, aseguró que el cambio se realizó con el aval municipal.
A su vez, Reinaldo Vargas, vicealcalde de Puntarenas, dijo que hasta el momento no hay queja formal por parte de los vecinos.