
La Universidad Nacional regresó a las actividades presenciales desde este jueves 27 de noviembre con un enfoque de gradualidad, seguridad y control. Este nuevo esquema aplica para el personal administrativo, estudiantado, visitantes y proveedores que ingresan a los campus y sedes universitarias.
Según lo dispuesto por la institución, el personal que no puede realizar sus funciones mediante teletrabajo debe presentarse de manera física. Para los demás casos, se permite extender el teletrabajo con la aprobación del superior jerárquico. Cada unidad institucional deberá garantizar la prestación adecuada de los servicios mínimos y esenciales.
Controles de acceso y seguridad
El ingreso a las instalaciones de la UNA requerirá presentar el carné institucional, estudiantil o documento de identidad. Las personas visitantes deberán registrarse en una bitácora.
Además, se aplicarán revisiones oculares y uso de detectores de metales en los accesos a los edificios, medida que regirá en todos los recintos universitarios.
Estas acciones fueron catalogadas por la institución como “temporales y preventivas”, con posibilidad de ajustes según el desarrollo de investigaciones de las autoridades competentes. Su cumplimiento es obligatorio.
El rector Jorge Herrera expresó su agradecimiento a la comunidad universitaria por la disciplina y responsabilidad durante la aplicación de los protocolos. También destacó la labor coordinada de la Sección de Seguridad y del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), encargados de contener la emergencia reciente.
Amenaza recibida el 24 de noviembre
Este lunes 24 de noviembre, la UNA recibió una amenaza de ataque armado que provocó la evacuación de todos sus campus desde la 1.000 p. m.
La advertencia fue enviada por correo electrónico. El rector Jorge Herrera confirmó a La Nación la recepción del mensaje la mañana de ese día.
La amenaza fue escrita por una persona que dijo pertenecer al grupo terrorista 764. Ese mismo grupo envió alertas similares a la Universidad de Costa Rica (UCR) el 16 de octubre. El texto sostuvo que el ataque sería con una escopeta en una sede universitaria. El mensaje incluyó expresiones violentas y una advertencia de suicidio posterior al ataque.
