Kimberly Herrera. 26 marzo
La UCR diseñó un protector facial de bajo costo con la intención de que pueda ser utilizado en los centros médicos por el personal que atiende a pacientes con covid-19. Se espera que para el viernes haya 50 unidades disponibles. Foto: José Cordero
La UCR diseñó un protector facial de bajo costo con la intención de que pueda ser utilizado en los centros médicos por el personal que atiende a pacientes con covid-19. Se espera que para el viernes haya 50 unidades disponibles. Foto: José Cordero

Un grupo de ingenieros y físicos de la Universidad de Costa Rica se las han ingeniado en las últimas horas para desarrollar en tiempo récord un prototipo de respirador y otro de protector facial que permitirá al país continuar su lucha contra el nuevo coronavirus, covid-19.

Estos artefactos serán donados por la Universidad a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) con el propósito de que sean utilizados en hospitales y otros centros de salud.

Los primeros en estar listos fueron los protectores faciales, los cuales fueron diseñados por expertos de la Facultad de Ingeniería, con material biodregadable y hechos con seis impresoras 3D.

El proyecto estuvo a cargo del ingeniero Orlando Arrieta, decano de la Facultad de Ingeniería de la UCR, quien contó con la colaboración de otros ingenieros, investigadores y técnicos para realizar el proyecto.

La impresora 3D tarda aproximadamente tres horas en imprimir un protector facial. El ingeniero Orlando Arrieta lidera el proyecto. Fotografía: José Cordero.
La impresora 3D tarda aproximadamente tres horas en imprimir un protector facial. El ingeniero Orlando Arrieta lidera el proyecto. Fotografía: José Cordero.

Hasta ahora se han logrado imprimir 20 protectores faciales, sin embargo, se está esperando concluir con un total de 50 para que la CCSS los pueda repartir en hospitales como el Calderón Guardia, el México, el San Juan de Dios y en el Hospital del Trauma y los cuales estarán listos a más tardar este viernes 27 de marzo.

Y pese a que el desarrollo del proyecto fue bastante rápido, Arrieta explicó que el mayor problema que tienen para que la producción sea más acelerada, es la falta de impresoras en 3D. Por ello, pidió a aquellas empresas que cuenten con estos equipos, que se unan a la iniciativa y les ayuden a hacer los protectores faciales.

“El problema es que las impresoras 3D son lentas y cada una de las impresiones tarda tres horas y por eso desde la misma facultad estamos coordinando para que la gente nos preste impresoras para y habilitar como un centro de impresión. Más bien estamos intentando con voluntarios e investigadores para trabajar 24/7 porque hay mucha necesidad”, comentó Arrieta.

Lochi Yu, de la Facultad de Ingeniería, forma parte del equipo que desarrolló los protectores faciales. Fotografía: José Cordero.
Lochi Yu, de la Facultad de Ingeniería, forma parte del equipo que desarrolló los protectores faciales. Fotografía: José Cordero.

Los protectores faciales son utilizados por médicos y enfermeros no solo para atender a pacientes con covid-19, sino que también son necesarios en cirugías.

Respiradores de bajo costo

En cuestión de una semana, un grupo de ingenieros y físicos logró desarrollar un respirador asistido de bajo costo y que servirá para la atención primaria de las personas enfermas por el nuevo coronavirus.

El prototipo del respirados fue creado en un tiempo récord de cuatro días. Fotografía :José Cordero.
El prototipo del respirados fue creado en un tiempo récord de cuatro días. Fotografía :José Cordero.

Según explicó Ralph García, director de la Escuela de Física de la UCR, el prototipo no sustituye un respirador artificial ni comercial, pero sí puede utilizarse, por ejemplo, en un Ebáis. Es un respirador más liviano, autónomo y más pequeño para facilitar su transporte.

Además de García, en este proyecto trabajaron dos físicos, un profesor de Artes Plásticas, un ingeniero mecánico, un estudiante de física y un técnico.

“La idea es liberarlo para que la gente lo pueda reproducir y esperamos que se pueda utilizar a partir de la próxima semana”, explicó el experto.

Este aparato cuenta además con un flujómetro, que mide el volumen de aire y, por medio de circuitos, permite controlar cuánto volumen de aire se le puede inyectar a una persona, ya sea un niño o un adulto.

Los físicos Ralph García y Elian Conejo son parte del equipo que desarrolló el respirador. Fotografía: José Cordero.
Los físicos Ralph García y Elian Conejo son parte del equipo que desarrolló el respirador. Fotografía: José Cordero.

“Nosotros lo que estamos previendo es que esto va para largo y este dispositivo regula el flujo de aire que inhala el paciente y que está pegando a un tanque de oxigeno y lo que hace es que le va dando al paciente el aire que necesita sin tener a alguien con usted”, añadió.

El prototipo de respirador, que tuvo un costo de ₡80.000, ya fue presentado ante los médicos y ahora está siendo sometido a unas mejoras sugeridas por los especialistas.

El físico hizo un llamado a quienes tengan cortadora láser para que puedan reproducir el prototipo.

El respirador busca convertirse en un aliado de los Ebáis. Fotografía: José Cordero.
El respirador busca convertirse en un aliado de los Ebáis. Fotografía: José Cordero.