A punto de ingresar en la recta final con rumbo a las elecciones del 3 de febrero del próximo año, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ya es un hervidero.
Para los funcionarios del Tribunal y del Registro Civil el tiempo apremia.
Tanto ellos, como los protagonistas de la lucha electoral, deben supeditarse a un calendario previamente establecido que deben cumplir al pie de la letra.
Y es que, para que el primer domingo de febrero usted pueda ejercer el voto, cientos de trabajadores afinan desde ya una serie de detalles que no se pueden dejar para último momento.
Desde trabajos simples como empacar las tachuelas con las que se pegará el material informativo en las paredes de los centros de votación o armar las cajas en que se depositarán los votos, hasta labores de complejidad legal como resolver una serie de recursos y apelaciones presentadas contra los procesos, son parte del diario trajín del TSE.
La entidad también anuncia varias novedades que se incorporarán esta vez en el proceso electoral.
Paso por paso
Antes del 18 de octubre próximo los magistrados del TSE deben tener resueltas todas las apelaciones pendientes sobre los procesos de elección interna de candidatos que efectúen los distintos partidos.
En esa fecha vence el período de inscripción de candidaturas. Por ello, según detalló el presidente del TSE, Óscar Fonseca, esta semana será clave para "limpiarle" el camino a los partidos políticos.
Según el jerarca, luego vendrá la etapa de revisión de esas candidaturas, en donde por primera vez se deberá cumplir la exigida cuota del 40 por ciento de participación femenina en los puestos de elección popular, lo que obliga a un escrutinio más cuidadoso de los seleccionados.
En el ámbito administrativo las tareas no se quedan atrás. En la oficina de procesos electorales, el encargado, Óscar Mena, mostró el viernes el avance en el armado de las urnas electorales que se distribuirán junto con las papeletas, las certificaciones, la tinta y todos los demás materiales en las 6.633 juntas receptoras de votos del país.
La entidad acondicionó para esta labor un espacio de acceso restringido en la tercera etapa de su edificio central, en San José.
Debido el incremento de labores, el TSE ya empezó a contratar personal extra. Ya lo hicieron en el departamento de cedulación y en el de consulta telefónica, detalló Óscar Fonseca.
Incluso, solo para las elecciones de febrero, el Tribunal presupuestó en el 2002, ¢1.914.591.113, según datos proporcionados por la presidencia de la entidad.
Sin embargo, desde el presupuesto de 1999 se empezaron a incluir partidas especiales de gasto para los comicios venideros. Allí se incluyó equipo que permitirá agilizar el conteo de votos.
Lo nuevo
Por primera vez en la historia electoral del país, cada centro de votación tendrá una línea digital directa conectada con el centro de cómputo de votos.
Mediante un sistema exclusivo y confidencial remitirán por vía electrónica el resultado de cada centro, en el TSE lo procesarán de inmediato y a partir de ahí los resultados serán de conocimiento público.
Ello generaría, según el presidente del Tribunal, mayor rapidez en los cortes de resultados.
También anunció que están por contratar a más de 13.000 personas que servirán como "auxiliares electorales".
Fonseca dijo que les pagarán ¢20.000 a cada uno. Serán la fuente de consulta sobre procedimientos y confección de certificaciones, para lo cual se les dará capacitación previa.