La concesión de la carretera San José-Caldera podría venirse al suelo por una fuerte disputa entre los socios del consorcio al que se le adjudicó el negocio.
Para poder firmar el contrato, las empresas Acosol (costarricense) y Cartellone (argentina) debían pagar garantías de cumplimiento por $12,5 millones y crear una sociedad anónima conjunta.
Sin embargo, Acosol no pagó sus garantías. Ante ello, Cartellone se hizo cargo de los pagos de ambas y creó, por su cuenta, la sociedad anónima (Covisa).
Esta fue la sociedad que firmó el contrato con el Consejo Nacional de Concesiones (CNC) en diciembre pasado.
La información la dieron ayer por separado el representante de Cartellone, Horacio Facetti, y el secretario del Consejo, Ricardo Cordero.
El dilema
Pero, tras la firma, surgen dudas. Por ejemplo, ¿puede el Estado firmar el contrato con un grupo que, en la práctica, es diferente al que le adjudicó la obra y tiene un socio inactivo?
Esto es importante porque esa sociedad solo le daría a Acosol el cinco por ciento de acciones si este paga el dinero que no aportó.
Además, la sociedad incluyó a un socio nuevo en el contrato, la firma canadiense Lavallin, que tiene un 39 por ciento de participación, dijo Cordero.
Ahora la Contraloría General de la República debe estudiar si ese, y los demás aspectos del negocio, son procedentes para ver si se puede refrendar el contrato.
De eso depende que la concesión siga adelante.
Si el ente contralor encuentra que no es factible, sería la tercera concesión que fracasa, tras los casos de la carretera Bernardo Soto y el sistema ferroviario.
Carta delatora
Alejandro Acosta, presidente de Acosol, prefirió ayer no detallar los motivos de la disputa con Cartellone, pero confirmó que hace unos días envió una carta a la Contraloría para ponerla al tanto de la situación.
"Creo que mientras no se resuelvan las diferencias, el contrato no se puede refrendar", dijo Acosta. No se pudo obtener copia del documento.
Acosta aseguró que su empresa no tiene problemas financieros y que espera llegar a un entendimiento. No obstante, ayer Cartellone dijo que desde diciembre no han tenido contacto.
Aunque Acosta no se refirió a las causas de la disputa, Facetti, de Cartellone, sí dio su explicación y dijo que el conflicto no afecta las negociaciones crediticias con los bancos.
Las autoridades del Consejo tenían conocimiento de lo que estaba ocurriendo hace varios meses.
Cordero explicó que se firmó el contrato en esas condiciones porque el interés de la Administración es conservar la adjudicación, y las normas lo permiten.
Señaló que en estos casos la responsabilidad es solidaria y ello obliga a un socio a hacer frente a lo que otro no haga, por lo cual ante el Estado no hubo incumplimiento.
Cordero agregó que el consorcio mantiene buenas condiciones técnicas y que la ley permite el cambio de socios mientras el principal tenga al menos 51 por ciento de las acciones.
"Creo que sí se va a obtener el refrendo", comentó.
La carretera tiene poco más de 20 años de intentos fallidos de construirse. La inversión es de casi $150 millones y solo tuvo un oferente porque otros empresas la consideraron muy riesgosa.