Los cables telefónicos que cuelgan de los viejos postes a orillas de las vías de la capital seguirán allí por tiempo indefinido, debido a un tropiezo del plan para colocarlos bajo tierra.
La Contraloría General de la República devolvió sin refrendar un contrato del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) para arrendar el nuevo cableado subterráneo de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL).
De acuerdo con la entidad contralora, hacen falta varios documentos, como el contrato principal y la certificación de la partida presupuestaria con que se pagará el arrendamiento.
El cableado subterráneo se encuentra listo desde el año anterior, cuando terminó su instalación en 350 cuadras del casco central de San Jos.
Además de albegar las conexiones eléctricas de la CNFL, este sistema cuenta con ductos para el cableado telefónico y el de televisión por cable.
Marco Cordero, subgerente de la CNFL, reconoció ayer que todavía no han podido obtener el aval requerido para colocar la red de telecomunicaciones.
La Subgerencia de Telecomunicaciones del ICE afirmó que ya se están corrigiendo los problemas del contrato y que el permiso se podría estar recibiendo durante los próximos días. La comunicación fue dada mediante la oficina de prensa del instituto.
Por cable. Por su parte, la compañía Cabletica adelantó que podría introducir su cableado en los próximos meses en forma paulatina.
"Nos reunimos con la CNFL para realizar la bajada de cables, y podríamos empezar en el plazo de 15 días a un mes y tenerlo listo antes de fin de año", anunció Érick Zúñiga, quien se desempeña como ingeniero de la firma Cabletica.